<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>BibliotecaSarmiento.org &#187; GAGLIARDI GUILLERMO</title>
	<atom:link href="http://bibliotecasarmiento.org/category/gagliardi-guillermo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://bibliotecasarmiento.org</link>
	<description>Vida y Obra de Domingo Faustino Sarmiento</description>
	<lastBuildDate>Wed, 28 Sep 2011 12:46:49 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='bibliotecasarmiento.org' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://s2.wp.com/i/buttonw-com.png</url>
		<title>BibliotecaSarmiento.org &#187; GAGLIARDI GUILLERMO</title>
		<link>http://bibliotecasarmiento.org</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="http://bibliotecasarmiento.org/osd.xml" title="BibliotecaSarmiento.org" />
	<atom:link rel='hub' href='http://bibliotecasarmiento.org/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>Los &#8220;otros amores&#8221;  de  Sarmiento. De Guillermo R. Gagliardi</title>
		<link>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/16/002/</link>
		<comments>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/16/002/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 16 Jan 2007 23:01:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mmeglioli</dc:creator>
				<category><![CDATA[GAGLIARDI GUILLERMO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://bibliotecasarmiento.wordpress.com/?p=119</guid>
		<description><![CDATA[SARMIENTO, desde su múltiple  Personalidad, es  un Ser formidablemente compenetrado con la     Naturaleza de la que formaba parte. &#8220;Siente&#8221; al mundo que lo rodea de un    modo asombroso: &#8220;un sentimiento majestuoso, ciclópeo y titánico&#8221;.   Vibra con los fenómenos del Cosmos y lo refleja en su rica pluma. Este     amor del escritor-político [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=119&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">SARMIENTO, desde su múltiple  Personalidad, es  un Ser formidablemente compenetrado con la     Naturaleza de la que formaba parte. &#8220;Siente&#8221; al mundo que lo rodea de un    modo asombroso: &#8220;un sentimiento majestuoso, ciclópeo y titánico&#8221;.   Vibra con los fenómenos del Cosmos y lo refleja en su rica pluma. Este     amor del escritor-político fue definido como &#8220;pasión cósmica&#8221;, totalizadora. (Juan  Manuel Chavarría, &#8220;Densidad espiritual de S.&#8221;, 1962).</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-119"></span><strong>Un cuadro impresionista.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Si leemos  sus escritos compilados en el tomo 26 de sus &#8220;Obras Completas&#8221; (edit. Luz del Día, &#8220;Camino del Lacio&#8221;) nos encontraremos con  una asombrosa variedad temática que nos informa de su amplitud sensible y mental. Agricultura, Municipalidad, fronteras, ferrocarriles, industrias, escuelas, ganadería, minería&#8230;. Descubrimos un escrito de curioso valía. Fue publicado originalmente en &#8220;El Nacional&#8221; el 14 de marzo de 1856. Se explaya sobre una de sus delectaciones, casi desconocida: la descripción de las puestas de sol.</p>
<p style="text-align:justify;">Pinta un cuadro otoñal y luego un atardecer en los Andes desde la mirada mendocina. Percibe en ello &#8220;algo de melancólico, de filosófico&#8221;.<br />
Primero, la tarde bonaerense: &#8220;amarillosos los sauces llorones, estúpidamente  lozanos los ombúes, pálida la gramilla, enrojecidos los cogollos de los damascos&#8221;. Luego, más ricamente detallista, imagina una representación dramática insólita, singular en la literatura argentina de la época, distribuida en actos con varias escenas, &#8220;mudas, sublimes a veces, atractivas siempre&#8221;. El escenario, andino, con su  augusta  orografía. Protagonista, el Sol. Los actores, son las nubes que parecen pender de las cumbres  blancas. Invita cordialmente al lector: &#8220;el telón está levantado. Estad atentos; el drama comienza&#8221;. Y así estructura  teatralmente la preciosa composición:</p>
<p style="text-align:justify;">Escena 1ra.: &#8220;nubes negras en forma de torres, castillos y ruinas aparecen  columnados sobre egregios picos nevados. Al aproximarse el sol al ocaso, empiezan a tomar formas vigorosamente contorneadas, y sus bordes transparentes se iluminan repentinamente de una orla de fuego, como hierro incandescente&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Escena 2da.: &#8220;El incendio se comunica a las nubecillas que flotan en el aire, como copos de lana, y aparecen paisajes de esmalte y ópalo con cielos de azul cobalto. ¡Mirad ahora! una nube torva se alza, se desenvuelve; ya es una montaña; ahora se alinea como un pedestal&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Notemos las graduadas tonalidades que imagina, el acento coloquial, la agilidad y dinamismo narrativos, los diminutivos. Estamos distanciados de su lenguaje que definió &#8220;brusco y soldadesco&#8221;&#8230; Mauricio Rosenthal en su “S. y el teatro” (Kraft, 1967) definió a la esencia sarmientesca como eglógica, virgiliana. Arquetipo que “soñó con la paz y el ensueño apacible de los paisajes cantados por Virgilio”. Confirma nuestras apreciaciones: “su musa recóndita” es la contemplación, la sensibilidad y hasta la sensualidad, predominante, anterior, a la ambición ejecutiva y el combate por las ideas de progreso y renovación en que consumió sus días.</p>
<p style="text-align:justify;">Escena 3ra.: &#8220;El sol se coloca entre dos masas de nubes y los penetra de rojo ópalo como humo de hornos de ladrillos, pero una impertinente prolongación que viene haciendo una de ellas se interpone, ¡maldita nube!, y cubre el disco de sol&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Acto II°: &#8220;el sol se abre paso por entre los celajes, y asoma las narices por una ventana cortada entre las nubes&#8230;Las  nieves eternas que poco antes estaban azuladas con la sombra, se esmaltan repentinamente de rosado, brillan como cascadas de plata cobriza, y el espectador arrobado pone involuntariamente el oído para sentir el fragor de los torrentes en que parece van a despeñarse las chorreras de nieve que coronan todos los picos de los Andes&#8221;.<br />
Después, la distensión final: &#8220;el sol se ha ocultado detrás de un pico nevado, y el perfil de la nieve, después de brillar como espejo, se pone blanco azul, como el resto: los colores desaparecen y todo queda pardo, verdoso o azulado&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Todo se ha movido en una escenificación colorida y original. Un lienzo majestuosamente clásico. Adviértese nítido  su don de novelista y dramaturgo,  su encantadora apelación, constante, a la atención del receptor del texto,  que  confiere una genial animación a todo lo que  percibe estéticamente. Su paleta, variopinta. La fina visión de creador, los matices más  sutiles. Voz impregnada de misticismo. Todo compuesto como un conjunto sinfónico-visual. Con un predominio de oraciones de tipo enunciativo. Con abundancia cruzada de sensaciones cenestésicas. Crea un tenso concierto lumínico-vital.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Paisaje y poesía en Río.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Cuando visitó Río de Janeiro, Brasil, en 1846, quedó extasiado ante &#8220;tanta pompa de la naturaleza y  conjunto tan inagotable de bellezas&#8221;. Su reacción fue ante todo, comunicarle a los amigos: &#8220;¡Cada morro que subo, me enajena, me vuelvo loco!&#8221; (Cartas a Miguel Piñero del 20-2-1846 y  a Juan María Gutiérrez, marzo 1 del mismo año, en su &#8220;Viajes por Europa, África y América, 1845-1847&#8243;, tomo 5 de sus Obras,).</p>
<p style="text-align:justify;">Imagina la salida de Febo como la figura del Buonarroti presidiendo soberanamente  el Juicio Final. &#8220;Parecería ver a él cuando se presenta en los límites celestes, aquella figura de Miguel Ángel que preside al juicio final implacable en sus miradas que dominan la tierra, atlético en sus formas que revelan su poder incontrastable&#8221;. Febo es Dios omnipresente, &#8220;un tirano sobre cuya faz no es uno osado de echar una mirada furtiva; sus rayos se sienten presentes a toda hora, agudos como flechas, penetrantes como lluvia de agujas&#8221;. Rinde culto a la vitalidad esencial del Sol, al Bien que encarna universalmente. &#8220;Cuando el sol asoma su disco colosal en el horizonte&#8230;siente uno moverse el aire en  las olas tibias que vienen empujando, hormiguearle la sangre, dilatarse los poros para convertirse en fuentes de donde fluyen mares&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Dos  constituyen los objetos que lo &#8220;enajenan&#8221;: el paisaje y la poesía de José Mármol, (1818-1871) el expatriado poeta y periodista  de los &#8220;Cantos del Peregrino&#8221; (1847). Estos ritmos byronianos lo dejan &#8220;aturdido&#8221; no menos que lo primero: &#8220;Leyónos Mármol un canto de su Peregrino. ¡Qué hermosa cosa!. ¿Creerá Ud. que me ha dejado aturdido ese torrente de poesía inagotable, perenne como una cascada?&#8221;. No resiste la tentación de comparar  a esa &#8220;joya de pedrería&#8221; con elementos de la naturaleza, en este caso, la belleza desbordante y la vida  torrentosa de una catarata. En su conocida narración histórica &#8220;Amalia&#8221; -de 1844, 4ta. parte, cap. 8- abunda en el   registro  de estas joyas estilísticas: &#8220;El refulgente rey del universo descendía con su manto de nácares y oro, allá sobre el confín del horizonte que bordaba las planicies esmaltadas de los campos, llanos como la superficie de un mar en calma. Su frente no llevaba esa corona de rubíes con que el cielo del trópico lo magnifica en los momentos de decirle adiós, ni en rededor suyo se abrían de improviso esos espléndidos jardines de luz que irradian fosfóricos en las latitudes del crucero, donde  la coqueta naturaleza se divierte en inventar perspectivas sobre los confines del alba y del ocaso&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Prosa barroca, y sensual al modo de Téophile  Gautier (1811-1872)  en sus &#8220;Esmaltes y Camafeos&#8221;. Parnasiana descripción sarmientina que al modo de “Émaux et camées” (1852-1872), cincela, transpone el lenguaje  del arte escultórico y la pintura a la literatura. &#8220;Toda  la naturaleza tenía allí ese aspecto desconsolador, agreste e imponente, al mismo tiempo, que impresiona el espíritu argentino y parece contribuir a dar temple a sus pasiones profundas y a sus ideas atrevidas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">La actitud sarmientesca ante el Crepúsculo traduce  notas de éxtasis, y reacciona reflejando  su contemplación en  la delicadeza de su prosa. Jorge Calle atribuye, en su &#8220;El pasajero sugerente&#8221; (1925) al Cura  José de Oro (“mi mentor y maestro”, “clérigo, ardiente y gaucho”) la educación del joven Domingo, en el amor a la naturaleza, &#8220;enseñándole a amar&#8230; las salidas de sol en las azuladas sierras puntanas y, ya en los otoños, el cielo encendido con los últimos resplandores del bermellón&#8221; (ob. cit., p. 18).</p>
<p style="text-align:justify;">El genio sanjuanino  trasunta en su escritura una fuerza plástica, un vigor artístico que no se advierte, por ejemplo, en su coetáneo, el poeta e ideólogo de la “Asociación de Mayo”,  Esteban Echeverría (1805-1851). Pues el autor de &#8220;La Cautiva&#8221; suele expresarse con grandilocuencia e imprecisión, dibujando un una vista abstracta y a veces ampulosa. Artificiosidad que no concuerda con el estilo muscular y  combativo  del autor de “La  escuela ultrapampeana”.</p>
<p style="text-align:justify;">Ezequiel Martínez Estrada, uno de sus más valiosos exegetas,  niega a la literatura sarmientina, ese diamantino valor de &#8220;contemplación y arrobo&#8221;; llama a su estilo, &#8220;pugilístico&#8221;, por su robusta capacidad de refejo y reacción (&#8220;S.&#8221; 1947, varias reed.).</p>
<p style="text-align:justify;">Paul Groussac (1848-1929), &#8220;bibliotecario inmérito&#8221;, severo y culto crítico,  contradictor,  le negó, incomprensivamente,  a nuestro estadista-maestro, esa capacidad de poeta: &#8220;no posee la visión intensa del pintor, ni la emoción vibrante &#8230;&#8221; (&#8220;El viaje intelectual: impresiones de naturaleza y arte” 1920).</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Otros cuadros de belleza crepuscular.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">La predilección sarmientina  se reitera en su  precioso &#8220;Diario de Viaje de Nueva York a Buenos Aires&#8221;, dedicado a Aurelia Vélez (1868, tomo 49 de sus Obras, ed. cit.). Su espíritu se funde con el paisaje en un único y puro goce: &#8220;contento de ver olas, nubes, puestas de sol&#8221;. &#8220;Las puestas de sol son mis amores&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Aconseja en su &#8220;Campaña en el Ejército Grande&#8221; (1852), cuando el alma esté angustiada   o nos encontremos sin fuerzas ante las contrariedades de la vida, que se recurra a la contemplación de la Naturaleza. &#8220;!¡Oh!, cuando las vicisitudes de la vida os opriman, lector, buscad el espectáculo de las cosas que son superiores a las vicisitudes humanas; el curso de los grandes ríos, las costas del mar, el perfil de las montañas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Eduardo Wilde (1844-1913) califica acertadamente a Sarmiento como un  gestor de Luz, un dador y divulgador, Iluminador y maestro (carta a F. Yofre, 1900, incluida en sus Obras Completas, La Facultad, 1935, vol. 9°, p. 41-46).  El escritor Carlos B. Quiroga ve en este extraordinario  heliocentrismo, la Luz que don Domingo &#8220;buscó durante toda su vida en el Reino del Espíritu&#8221; (&#8220;S. Hacia una reconstrucción del espíritu argentino&#8221; 1961).</p>
<p style="text-align:justify;">En ese singular &#8220;Diario&#8221;   inventaría   varios  atardeceres. Los dos primeros con trazo firme y escueto: &#8220;el sol se deslizó por un agujero a guisa de hogar de chimenea que le había preparado una nube&#8221;. Hace uso de verbos personalizadores, con lo que otorga animización  al cuadro que estampa: &#8220;el sol se deslizó&#8221;,  una nube &#8220;le había preparado&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro cuadro, con el mismo estilo conciso y sustantivo. Situación y luego enumeración de los elementos intervinientes: &#8220;fondo de fuego, nubes cirrosas, amontonadas en dos entradas con crestas doradas. Una roca de nubes, estaba sola delante del sol y le cubría la mitad al ponerse de manera que parecía luna menguante&#8221;. Visión plástica, admirable.</p>
<p style="text-align:justify;">El 4-8-1868 anota: &#8220;la puesta de sol de ayer fue la primera gloriosa que hayamos presenciado. Noche serena: la luna derrama un  Amazonas de luz sobre las olas apenas rizadas para  reflejarla&#8221;. &#8220;La puesta de sol  es soberbia&#8221;. &#8220;La brisa deliciosa y favorable y por la primera vez aparece en toda su gloria la Cruz del Sur  que saludamos como el anuncio de acercarse la Patria&#8221;. Así  como saludaba alzando su sombrero cuando, viajando en ferrocarril divisaba una plantita argentina a la vera del camino.<br />
El día 11 señala: &#8220;Puesta de sol, ayer, dispuesta con cierto arte y seguida de radiaciones opalinas sobre fondos azules de buen efecto&#8230;&#8221;. &#8220;Día 13. Rumbo al sur. Puesta del sol ayer, suave, sin nubes, de una beldad lánguida, horizonte ópalo (caldo)  dos cuernos como el Moisés, de S. Pietro in vinculi, rosados, con un espacio intermedio azul&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Se asombra, se turba ante la riqueza del cuadro contemplado.<br />
Abunda el uso de adjetivos calificativos y  los periodos oracionales amplios . Y contrasta el estilo guerrero, la prosa  desafiante y guerrera de &#8220;Aldao&#8221;, &#8220;Facundo&#8221;, “El Chacho&#8221;, la dogmático-pedagógica  de &#8220;Educación Popular&#8221;  y el estilo sereno y la flexibilidad de la prosa de &#8220;Viajes&#8221;. En esta vertiente de su escritura fascinante, se complace en la reelaboración de sensaciones visuales y destácase la plasticidad de sus observaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">En dos cartas , de 1845 y 1846, dirigidas una a Demetrio Peña desde Montevideo y la otra desde Francia a Carlos Tejedor, que integran capítulos proverbiales de su libro &#8220;Viajes&#8221;, consta esta afición artística, este juego infantil por las descripciones solares.  Se pregunta, inteligencia aguda  e intuitiva, avizora, si la música misma no proviene del sol, como los colores.  Se considera preso de estas &#8220;emociones de novedad infantil&#8221; en que su rostro, de por sí ceñudo y  fiscalizador, se transforma asemejándose a &#8220;la radiante y franca fisonomía de los niños&#8221;, &#8220;un sonreír constante en su semblante&#8221; Goza del sol, &#8220;como el español y el árabe de ayer”.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora, una descripción sin  precisiones  coloristas, sólo unida al recuerdo de la patria y al festejo de su cumpleaños. Recordemos que en  esa misma obrita, vuelca   sus impresiones  en la pluma y en dibujos ágiles y graciosos, porque su vocación par por la pintura y el dibujo están  siempre presentes. Él podría definirse como José Martí  en epístola a un amigo artista; &#8220;Un hermano que se está muriendo del ansia de colores&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Festeja como un niño todos los accidentes de la Naturaleza. Asombrado y angelicalmente ingenuo, cuando no demoníacamente inspirado. Envidia  la vida del habitante carioca en medio de la &#8220;divina naturaleza&#8221;. &#8220;Plantas, frutas, flores&#8230;Oh! qué vida, qué naturaleza divina!&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro  drama poético.  Como escenario el mar esta vez. Construye una distintiva acuarela: &#8220;seguida de radiaciones opalinas sobre fondos azules de buen efecto&#8221;. Movimiento lento, en  sucesión hacia la noche. Todo lo celebra y lo goza: la forma de una nube, la aparición de una estrella.  Describe a lo Delacroix, en contrastes dinamizados y, a veces, con  brochazos de luces y sombras goyescas.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando visita Pernambuco se extasía y le resulta insuficiente su  vocabulario para trasuntar su impresión ante el atardecer: &#8220;la paleta del pintor no tiene colores para representarla&#8221;. Sólo exclama definitoriamente: &#8220;una puesta de sol sublime&#8221;. Y concluye, con una analogía bíblica, que prefiere: &#8220;cuando el sol es el protagonista del drama, el espectador aparta los ojos, como Moisés de la vista de Jehová&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Una variante. Ahora, un  aguafuerte  de rojo predominante, que lo entusiasma: &#8220;el sol era un enorme granate candente. Nunca lo he visto de este color. Tenía de rojo subido las nubecillas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Otra pintura, esta vez al pie del Vesuvio, estampada delicadamente en sus &#8220;Viajes, 1945-1947&#8243;, mixtura descendente del éter y del mar: &#8220;El cielo de lapislázuli de la Italia estaba en aquel momento iluminado por los rayos dorados del sol poniente; al frente dilatábase una taza de mar tranquilo y terso&#8230;, si bien decorado  aquí y allí de blancas barquillas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Si continuamos con la placentera lectura de su  periplo europeo, revelación y confirmación de sus  aprendizajes teóricos, destacamos sus  percepciones de Suiza. Sus bellezas genuinas, &#8220;arroban  el espíritu, lo elevan y sacuden con emociones a cada paso renovadas&#8221;. Describe minuciosamente, casi con  deleite infantil y en estilo lúdico: &#8220;las montañas  asumen formas caprichosamente variadas cortando el horizonte en figuras fantásticas; los arroyos no descienden a los valles sin haberse entretenido largo tiempo jugueteando por entre las rocas, exponiendo a los rayos del sol en mil cascadas las guedejas de sus cristalinas aguas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">El reflexivo, el pensador y sociólogo  también  deduce,  como  Taine o   aproximándose a Montesquieu,   sobre  las puestas de sol en el ámbito de las ciudades, de las que  infiere el carácter de  la población y sus culturas y hábitos predominantes. Asi, en Alemania (en &#8220;Viajes&#8221;): &#8220;La naturaleza tranquila y poco accidentada del suelo, lo sombrío de los bosques que coronan las alturas y la quietud que reina en las poblaciones que duermen a la caída del sol, como nuestros padres antes de la revolución, están ya revelando el carácter pacífico, la vida puramente interna de los alemanes&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">También Cuba, la Isla hospitalaria, &#8220;Jardín de Dios&#8221;, es objeto de sus alabanzas. Posee el recuerdo fresco de los cafetales y las palmas, y de los habanos&#8230; Se deslumbra, con esa  gigante capacidad de asombro que lo distinguía, por la riqueza de sus tierras feraces. El ideólogo comprueba en vivo el sistema de vida  colonial, la alarmante esclavitud de la raza africana, a la que tantas virtudes morales y artísticas reconocía.</p>
<p style="text-align:justify;">En sus arrebatos contemplativos expande su sentido estético larval. Como Omar Argerami señala (en su &#8220;Psicología de la creación artística”, Columba, 1968) don Domingo expande su impresión estética, es invadido su ser magnífico por esa &#8220;esteticidad&#8221; genuina. Se queda estupefacto, sin actividad consciente. El yo se enlaza en una complicidad amorosa con lo que ve. No especula, no razona, recrea mnemónicamente, evoca, presentiza. Sólo siente, sin pasión política ni finalidades ancilares.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Un estilo vital.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">El prolífico ensayista Manuel Gálvez (1882-1962) señala en la escritura del autor de &#8220;Recuerdos de Provincia&#8221;, las notas sobresalientes de pasión, gracia, color, relieve, animización, luminosidad, entusiasmo, soltura y expresividad (&#8220;Vida de S. El hombre de autoridad&#8221;, 1945: &#8220;Era de aquellos escritores que tienen algo que decir. O mucho que decir&#8221;).  Y declara que pocos hombres recibieron de Dios tantos dones literarios. El deslumbramiento y enajenación ante la Belleza nos revelan su rico mundo sensorial, su humanidad, su ternura. Porque su amor a la naturaleza se entronca con su devoción por el niño y por  la mujer.</p>
<p style="text-align:justify;">Su estética energética posee como notas primordiales la espontaneidad, la sinceridad, la valentía. Caracteres de su  portentoso  temperamento. Sentíase &#8220;divinamente bruto&#8221;, con sumo placer, al identificarse con la naturaleza, con la que celebraba nupcias orgiásticas. Grandioso y violento como la naturaleza romántica que valoraba pasionalmente.</p>
<p style="text-align:justify;">En su “Facundo” ( 1845, cap. 1, tomo 7 de sus Obras), evoca una escena de cerca de una década antes en las sierras puntanas, que usa como fondo del ambiente campestre. Un estanciero todos los domingos por la tarde oficiaba la misa, rodeado por los animales descansando, peones y mozas de la estancia, que hacían de coro a sus fervorosos rezos. “Cuando el sol llegaba al ocaso, las majadas que volvían al redil hendían el aire con sus confusos balidos”. Ambienta a lo criollo una égloga garcilasiana. Se conmueve, como le es habitual, hasta las lágrimas. Seméjale una escena de los tiempos  del Antiguo Testamento; es afecto a estas analogías históricas. El hombre pedía en sus rezos a Jehová, “ lluvias para los campos, fecundidad para los ganados, paz para la República, seguridad para los caminantes”.<br />
En este ejemplo, su literatura de crepúsculos se enjoya con el sentimiento  del “misterio” religioso. Exaltación, sacralidad: “La voz de aquel hombre candoroso e inocente me hacía vibrar todas las fibras, y me penetraba hasta la médula de los huesos”. Deduce el tipo de religión que se practicaba en la Argentina de la época, primitiva, cósmica, unida al sentimiento de la naturaleza.</p>
<p style="text-align:justify;">No olvidemos que fue crítico de arte, precursor en HispanoAmérica. Propulsor de pintura y música y teatro a través de fundaciones escolares y escritos que encarecen el valor práctico y docente del dibujo, de la danza, etc.<br />
Estas casi desconocidas páginas nos revelan a un Domingo diferente, no hambriento de polémicas. Un intelectual libérrimo e inclasificable.</p>
<p style="text-align:justify;">Sarmiento nos espera, muchas plumas cuenta en su  inmenso tintero. ¡Descubramos a este Héroe de América, que sólo temblaba ante el futuro de la Patria!.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Otros crepúsculos. </strong></p>
<p style="text-align:justify;">&#8212;&#8211;El hombre público y escritor Joaquín V. González (1863-1923), el autor de “Mis Montañas” (1893), afirma que contemplar los crepúsculos es la sacra manera de tener idea cabal de la grandeza y sublimidad del cosmos. El crepúsculo gonzaliano aparece multicolor, lujoso y durable. Construye una representación con dos personajes: el sol y las nubes, entre visiones feéricas. Una “noche de Walpurgis”, pero solar,  en los llanos de Facundo. Una escena de molinos de viento quijotescos, derribando gigantes de ilusión,  en tierra riojana.<br />
En breves frases: las nubes, ante el acercamiento del sol, estremecedor, &#8220;se aprietan,  se condensan, se separan, se bifurcan&#8221;, &#8220;le cubren los ojos con vendas&#8230;, le cuelgan cortinas transparentes, le desarrollan mapas de países e ideales; &#8230;le hacen desfilar ejércitos de gigantes, ..legiones de demonios rojas y espeluznantes en contorsiones grotescas; &#8230;le danzan en torno, lo besan y lo acarician como niñas traviesas vestidas de gasas diáfanas..&#8221;. Despliegue  fastuoso de un alto poder imaginativo, desde una sintaxis de ritmo  amplío, con períodos coordinados y subordinados, frecuente en la prosa del autor.<br />
Cuadro fantástico en que  sólo falta lo musical. Pues el eminente escritor hace de cada paisaje una verdadera reseña artística con todas las especies de  emociones: sugiere estrépitos, lujos orientales. A veces las nubes se mueven, en comparaciones épicas, como &#8220;carros de guerra de la Ilíada tirados por monstruosos corceles.., procesiones solemnes de cíclopes que ya marchan lentos, ya se arrodillan a intervalos&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Finaliza con la visión de la Luna, todo cambia: coloración platina, silencio y sólo el himno adormecedor.<br />
Al describir las Sierras de Velasco en su terruño,  en hora vespertina, logra sugerir el dinamismo de las nubes  ejercitándose como imponentes ejércitos en verdaderos juegos olímpicos, ante el acercamiento del astro rey, con veladas reminiscencias homéricas.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8212;&#8211;Miguel Cané (1851-1905).  elegante literato del &#8217;80,  en su &#8220;En viaje&#8221; (1881-1882) nota que en la zona occidental del  Magdalena, el Colombia, ha visto las puestas de sol más maravillosas de su vida (ob. cit., Estrada, 1949, p. 167). Burila, sensitivo, esta talla   anticipadamente  surrealista:</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Imposible describir ese grupo de nubes incandescentes y atormentadas, con sus franjas luminosas como una hoguera, su fondo de un dorado pálido, inmóviles sobre el horizonte, disolviendo su forma y su color con una lentitud que hace soñar. Todos los tonos del iris se reproducen allí, desde el violeta profundo, que arroja su nota con vigor sobre el amarillo transparente, hasta el blanco que hiere la pupila interrumpiendo la serenidad del azul intenso de los cielos&#8230; ¡Qué calma admirable la que sucede a ese instante solemne!. La naturaleza parece recogerse para entrar en  la región serena del sueño&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8212;&#8211;Un admirador y estudioso excepcional de don Domingo en tierras de España ha sido Miguel de Unamuno (1864-1936). El  poeta  entrañable y ensayista-filósofo  describe puestas y salidas solares , por ej., en sus &#8220;Paisajes&#8221; (1912, cap.: &#8220;Puesta de sol&#8221;, &#8220;Fantasía crepuscular&#8221;) y ha de espigarse en sus &#8220;Por tierras de Portugal y España&#8221; (1910), &#8220;Andanzas y visiones españolas&#8221; (1933) y mucho antes, en &#8220;De mi país&#8221; (1903).<br />
Recibe éste una significativa carta de otro espíritu aproximado a Sarmiento, el oriental, educador y ensayista, José Enrique Rodó (1871-1917). Data el escrito del 19-7-1903, y figura en la edición de sus Obras Completas (Aguilar, 2° ed., 1967, p. 1389-1392). &#8220;Entiendo que, en sentimiento de la Naturaleza, la poesía americana es la que modernamente ha dado más altas notas en la lengua, que nos es común&#8221;. El platónico creador  de &#8220;Ariel&#8221; y “El que vendrá” se refiere apologéticamente a un &#8220;fuerte y efusivo sentimiento de la naturaleza física&#8221;, como, quizás, &#8220;lo único real y verdaderamente propio que tenemos en nuestra poesía&#8221;. Subraya las notas de espontaneidad y simpleza original.   Sobre el primer capítulo de los &#8220;Paisajes&#8221; unamunianos, los califica: &#8220;hermosos y sentidos&#8221;, &#8220;espléndida hermosura&#8221;. Remata su  apología: &#8220;Magnificencia de color, sentimiento hondo y solemne, alteza de pensamiento&#8221;, &#8220;magistral contemplación&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8212;&#8211; Marcos Sastre (1809-1887), educador y también  escritor rioplatense, contemporáneo de S. , en 1858 en su “El Tempe Argentino” escribe que su reacción ante la contemplación de los espectáculos naturales se traduce un en sentirse “absorto y alborozado” (cap. XXXI: “A la caída de la tarde”). Dos estados sucesivos: primero admira, se suspende su ánimo, y luego regocijo y recreación. Describe notablemente  las Islas del Delta del Paraná, su exuberancia mixta de flores, peces,  lianas y árboles. Paisajes   habitados profusamente que  le llenan “de una deleitación sosegada y pura”.</p>
<p style="text-align:justify;">Alude con su título al “Tempe”, antigua y magnífica región de Grecia y  como un místico al modo de la Santa Doctora de Ávila del siglo XVI,  nos anoticia de su éxtasis particular ante ese ambiente: “Como si una emanación celestial penetrara todo mi ser, me anegaba en inefables  dulzuras” (cito por ed. La Cultura Argentina”, p. 156). Cuadro impresionista, aboceta un cambio constante de colores, aire y luces. “El aire transparente y puro de esta vasta llanura donde no hay polvo ni vapores que puedan empañar la atmósfera, hace más perceptible los fenómenos de la luz y los más delicados juegos de los suaves contornos de las nubes”.<br />
Cruce moderno de sensaciones auditivas, olfativas  y cromáticas: “abren las flores sus cálices al relente y a las brisas de la tarde y radiosas parecen dar al sol  un tierno adiós y exhalando sus más suaves perfumes”. Le place conferir un sentido metafísico, simbólico,  a la realidad: “¡el ocaso del sol nos daría la imagen del ocaso de la existencia!”.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8212;&#8211;Guillermo Enrique Hudson (1841-1922), escritor y naturalista, argentino emigrado a Inglaterra, desde muy joven siéntese atraído por las puestas de sol. Profesa un sentido pánico y místico de la naturaleza ambiente.. Como un asceta auténtico de la Edad Áurea española, estas visiones le producen “una momentánea e intensa alegría, seguida de inefable dolor” -“Allá lejos y hace tiempo”, 1918-. Placer y melancolía se llaman los dos estados en que lo sumen estas observaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8212;&#8211;En sus  ricos “Viajes” Santiago Estrada (1841-1891) acomete la descripción de sus paseos americanos (publ. en 2 tomos: ‘Del Plata a los Andes y del Pacífico al Mar Atlántico’, y ‘De Buenos Aires al Tandil y el Perú; de Valparaíso a la Oroya’).  Dibuja  un crepúsculo  pampeano esgrimiendo la vena cordial, el sentimiento, el corazón: “El desierto predispone con su luz pálida y sus horizontes sin medida a vagar por la región de lo informe, de lo aéreo, de lo infinito&#8230;El corazón escucha músicas lejanas, armonías desconocidas, acentos que no se sabe de do vienen ni a do van&#8230; El espectáculo de la montaña nos obliga a reconcentrarnos. La imaginación pierde en ella la fuerza de sus alas; las visiones  adquieren formas; lo vago se convierte en idea y la idea en arrobamiento. En la montaña el hombre pulsa las cuerdas de su corazón; en el desierto las siente heridas por una brisa melancólica que le arranca al pasar acentos indefinidos: en la montaña, el corazón es una lira de poeta; en el desierto es una arpa eólica” (ob. cit., tomo I, 1869).  En esta declinación del Sol, “las hierbas y las flores silvestres &#8230; empiezan a revelar su existencia por medio de sus perfumes. Las aves de paso&#8230;dejan escapar sus gritos melancólicos&#8230;El crepúsculo ha enlutado la tierra: sus sombras han penetrado también en el espíritu que soñaba”.</p>
<p style="text-align:justify;">Asistimos en este cumplido fragmento a la subjetivización de la realidad. El anochecer es mirado poéticamente, desde la metáfora, la animización, los finos adjetivos: “”y la brisa comienza la melodía de rumores, y el sol desaparece en la espesura de la fronda, el espíritu se reconcentra, el alma cree escuchar la bendición que fecunda los gérmenes que encierran la tierra, la semilla y el árbol”.</p>
<p style="text-align:justify;">Sublime escena, religiosa, wagneriana: por lo grandiosa y monumental “En este instante deben celebrarse las nupcias de la naturaleza con el sol que se oculta detrás de las cortinas de su vaporoso tálamo. Y la noche acude a velar con las sombras el plácido sueño de los esposos, o a encender el fanal de la luna para que alumbre con pálida luz los desposorios de la madre tierra con el rey de los astros”. La Naturaleza alcanza la  perfecta  simbiosis con la Divinidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Desde otra estación, con otras luces, también  el trazo seguro de Estrada se vuelca en “El hogar en la Pampa”, obra anterior, de 1866.  Ahora instalado en el ámbito criollo y primaveral. “Cuando en las tardes de primavera el sol, mundo de fuego que calienta y da vida a la tierra, se hundía en occidente pintando con sus rojos colores las movibles y menudas hojas de la gramilla y las flores de los cardales, aquel lugar  hablaba con profunda elocuencia de la grandeza de Dios”. Reduce el foco de su atención, de la  magnitud  del paisaje anterior, pasó a éste, local y de pequeña dimensión  en el  espacio. Igualmente, la sintetiza como “hora de poesía en que la naturaleza reza la oración vespertina”.</p>
<p style="text-align:justify;">El nacimiento del sol y su ocaso, vida y muerte del hombre, ésa es la analogía que  delinea, trascendente, en destacados párrafos de su obra. “La Aurora  es un espectáculo siempre nuevo, como que representa una sonrisa, una alegría&#8230;”. Las antinomias de la vida humana y de la sucesión del día: “El crepúsculo  de la tarde está , por el contrario, revestido de tristeza, porque es imagen de la ilusión que pasa, de la despedida y de la muerte”.</p>
<p style="text-align:justify;">Dicotomiza sus estimaciones resumiendo: “El día tiene de común con el hombre la alegría del principio y la tristeza del fin: luz en la aurora, sombra en la noche” El alegre canto que anuncia el rosa del cielo auroral, contrapuesto al “dolor indefinible” de la luz de la tarde.</p>
<p style="text-align:justify;">Un proscenio colosal  enmarca el ocaso en las crestas andinas: “la brisa gemía melancólicamente: una que otra ave cruzaba el espacio; el cíclope universo nos contemplaba con su ojo de fuego. los misterios empezaban&#8230;&#8221;. El silencio vesperal es discernido  mayestático  y  conmovedor.</p>
<p style="text-align:justify;">Elijo otro pasaje  estradiano no menos logrado en su lenguaje preciso y a su vez ópimo. Traslada su  fértil  sentido artístico al valle del Aconcagua. Allí abunda en  las comparaciones con el paisaje de la antigua Palestina: “El sol transmontaba los Andes. Su globo inmenso parecía que reverberaba al Dios del Sinaí, a quien involuntariamente busqué en las crestas atornasoladas que miran al ocaso&#8230; Una de las gargantas de la  Cordillera, herida por los rayos transversales del astro que se ocultaba, parecía pintada por el pincel que  Saal ha iluminado  los picos de las serranías del Norte de Europa&#8230;Las cumbres, nevadas parecían aglomeraciones de nácares de diversos colores&#8230;”.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/119/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=119&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/16/002/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/ea348838da232a0f0f5a3f9e8d580bf4?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">mmeglioli</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Sarmiento y Leonardo Castellani. “Siempre  En Guerra”. Guillermo Gagliardi</title>
		<link>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/15/gg0-2/</link>
		<comments>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/15/gg0-2/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Jan 2007 21:40:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mmeglioli</dc:creator>
				<category><![CDATA[GAGLIARDI GUILLERMO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://bibliotecasarmiento.wordpress.com/?p=116</guid>
		<description><![CDATA[LEONARDO CASTELLANI (1899-1981) ha  convocado en sus escritos al urgente estudio de la vida y obra de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (1811-1888). Debemos desechar la marea  simplista de elogios huecos. “Es un caso bravo, pide estudio”. Uno y otro  han marcado su espacio histórico, en la Literatura y en la Política, indóciles a moldes y clasificaciones. [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=116&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">LEONARDO CASTELLANI (1899-1981) ha  convocado en sus escritos al urgente estudio de la vida y obra de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (1811-1888).<br />
Debemos desechar la marea  simplista de elogios huecos. “Es un caso bravo, pide estudio”.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-116"></span><br />
Uno y otro  han marcado su espacio histórico, en la Literatura y en la Política, indóciles a moldes y clasificaciones. Orejanos del Intelecto.<br />
-“Luchador genial y un gran hombre de mando”. Don Domingo, especialmente, se “sarmientiza” cuando muestra su alma gaucha y niña. Se argentiniza y se humaniza. El Padre Castellani ha captado como pocos las líneas basales de la Mística sarmientesca: el racionalismo incompleto, la esencia bélica e hispánica de su figura impresionante. Ha percibido el Yo napoleónico y el nietzscheanismo del “montonero de la  República de las Letras”.  Éste, siempre sin tapujos, y a veces deslenguado,  lo reconoce en un texto clave para advertir su peculiar psicología:<br />
“Desde la temprana edad de quince años he sido el jefe de mi familia”, “todo me ha estado subordinado, y esta dislocación de las relaciones naturales, ha  ejercido una influencia fatal en mi carácter” (Introducción a “Mi Defensa”, 1843, en el tomo 3 de sus Obras Completas, ed. cit.).<br />
“Jamás he reconocido otra autoridad que la mía”. “Todos los días irrito susceptibilidades y crío deseos de encontrar en mi conducta acciones que me denigren”.<br />
“Seré como soy y nada más”.<br />
Nuclearmente castizo y criollo. Alma de Hércules benefactor.<br />
-Los errores que le contabilizan escrupulosamente los enemigos,  los anti-sarmientistas, han obedecido, obedecen&#8230;, a enconos circunstanciales, a resentimientos diversos, al iracundo “veneno de la pasión política”.<br />
Los ditirambos y maldiciones , su angelización por unos, su demonización por otros, no nos han de alejar de una gran tarea de todo argentino inteligente: “definirlo” responsable y concientemente. Mensurarlo y evaluarlo. A ello, no poco, nos insta corajudamente el Padre Castellani.<br />
-Don Domingo, aun muy joven, en 1833, se definió en carta a Juan Bautista Alberdi (1810-1884, diferente de él, como Lutero de Calvino): “una especie de independencia, de insubordinación que hace que no respetemos mucho lo que la  preocupación y el tiempo han sancionado”.<br />
“Me curo poco de la opinión de los demás” le escribe a  su amigo el tucumano José Posse (en 1845, en su extenso y rico “Epistolario” ed. Museo Histórico S., 2 ts.).<br />
Ostentaba un Yo pugnativo y cerril. “Don Yo”:<br />
“Antes de todo, en todas las transacciones de la vida pública y privada, quiero ser yo, siempre yo, tal como la naturaleza me ha hecho, y no deformado por las presiones exteriores”, le confiesa a Bartolomé Mitre (el prestigioso político y mejor  literato, 1821-1906) en 1852.<br />
Conforme con el juicio castellaniano, deducimos que las “hagiografías” al uso, supuestamente escolar-popular,  lo empequeñecen; hay que “ensanchar mucho la cabeza” para comprenderlo.<br />
Sus notorios defectos lo humanizan ante la posteridad. Ya en vida fue un mito, eólico y fluvial (y orográfico), pues simboliza al tempestuoso Zonda, a los ríos americanos, fertilizantes y gigantescos, como las montañas nativas.<br />
Ofició de Júpiter tronante en el Congreso Nacional, siempre con “los puños llenos de verdades”, el ceño y el ademán, crispados frecuentemente. Franco y hasta brutal en su lengua hablada o escrita. Orador, polemista temible.<br />
-Sarmiento y Castellani demuelen a manotazos, exorcizan toda  hipocresía y construyen el Bien.<br />
“En este país donde no hay una hora de reposo, en que se cambia de escena diariamente, de teatro, de personajes y de decoraciones, yo he conservado una cosa, y es la fe en que yo digo la verdad y en que soy honrado”.<br />
“Puedo hablaros con la franqueza de un hombre de corazón que sólo dice lo que siente”.<br />
Estos pensamientos han guiado al sacerdote escritor para su revisión y reinvindicación lúcida del prócer desde lo más hondo de su espiritualidad.<br />
En su estudio sobre Jacques Maritain (el filosófo y escritor tomista, 1882-1973) en la revista “Sur” (agosto 1936), alude y cita al sanjuanino, a propósito del diabolismo de la vida política y los principios puros de la vida “teorética”. Y aproxima el vitalismo del filósofo de “Los Grados del Saber” y “La filosofía moral” al de nuestro maestro-político. Simbolizan éstos, en el entendimiento del autor de “El nuevo Gobierno de Sancho” (1942),  su idea activa del Sabio y del Estadista respectivamente:<br />
“Corazón de león presto a la lucha<br />
que en la arena no huye sino ataca.<br />
Gladiador insumiso y doctrinario.<br />
Al enemigo hiere o acobarda,<br />
que es certero el filo de su Idea”.<br />
Así canta la poeta tucumana Selva Insúa, en concordancia con  esta figura. El alma leonina, la inteligencia soberbia y el valor de la lucha de Leonardo y Domingo se  retratan ajustada y poéticamente en esta evocación..  Luce, candente, la impronta indeleble de sus mensajes. Su fragmentarismo, sed enciclopédica, inclaudicable ansia de hacer, de peregrinar divulgando y concretando sus Ideas. Su componente fáustico acriollado. Su santo deseo de mejorar a sus  connacionales.<br />
Uno es el hombre peleador  contra la Barbarie y el amor Iluminista por la Educación Republicana. El otro, se ha “propuesto amar al prójimo&#8230;, vivir en un furor permanente contra los errores religiosos y filosóficos que han arruinado la Argentina&#8230;” (en su “Canciones de Militis”, cito por 3ra. ed., 1978).<br />
“Yo soy un hombre que está en guerra”.  Se definió nuestro cura-escritor. Y parece también el lema de acero de nuestro  Faustino.<br />
Sus escritos han sido habitualmente “una pedrada al avispero, y las avispas no perdonaron” (L. C. en su “El ruiseñor fusilado”). Lo enunció Sarmiento:<br />
“Este hábito de triunfar de las resistencias, de mostrarse siempre superior a la naturaleza, de desafiarla y vencer, desenvuelve prodigiosamente el sentimiento de la importancia individual y de la superioridad” (en 1845, en su “Facundo”).<br />
-“Sarmiento, que por momentos fue un iluso, pero nunca fue un tonto ni un perverso”, se “alzó como un león” contra la Inmoralidad y el Nepotismo, lo defiende el sacerdote. Aquél experimentó lo que éste cuenta:<br />
“Mi tío decía que todo aquel que hoy día se siente llamado a servir a la patria debe saber que va a servir a la cosa más desagradecida que existe en el Universo y con todo eso debe marchar lo mismo”.  <br />
En su “Reforma de la Enseñanza” (1939, cito por 3ra. ed., Vórtice, 1993; capítulo “Catilina en la Argentina”), observa magníficamente nuestro padre-cuentista que :<br />
“Grandes talentos los hemos tenido, pero son en general bárbaros, crudos, irregulares”. “Sarmiento, por ejemplo, como escritor, es un soberano salvaje, el mayor prosista quizá que tenemos en el sentido del ímpetu y de la pujanza”.<br />
-La prosa leonardesca nos conmueve, nos compromete. Es intensa y estimula a pensar, a tomar posición. Exige esfuerzo por su vocabulario y su sintaxis peculiares.<br />
Don Domingo y el Padre Leonardo representan a nuestros Mayores Criollos.<br />
Suscitan beligerancia de pensamiento y acción militantes.<br />
Encienden las voluntades y los entendimientos nacionales.<br />
Percibimos en ellos, juntamente, su agresiva valentía  ciudadana, sus punzantes opiniones, su inusual heterodoxia iluminada.<br />
Casi no soportamos su ausencia carnal, pero advertimos su significación  energética, de alto voltaje, para nosotros.<br />
Definitivamente, Castellani ha pronunciado los juicios más lógicos y exactos sobre el autor de “Educar al Soberano”.<br />
Y también,  en sus exégesis centrípetas,  lo ha desmitificado, “sarmientizándolo”.<br />
En consecuencia, tengamos muy en cuenta,  que el Sísifo cuyano fue  sobre todo un Maestro Cristiano, un Político Religioso, devoto de su función Dignificadora.<br />
Y que le ha concedido excepcionalmente, altura Bíblica a la Magistratura del poder Ciudadano. Y la vivió sacerdotalmente, sacramentalmente, hasta el “Martirologio”.<br />
 Hombres Cruciales en nuestra Historia, en sus aspectos  político, literaria, educativa&#8230;<br />
Grandes en el saber y en la Esperanza.<br />
Nuestra Memoria los santifica, pues supieron transformar la adversidad espinosa en experiencia vital enaltecedora para sus coetáneos y para nosotros, su posteridad, sus discípulos.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/116/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=116&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/15/gg0-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/ea348838da232a0f0f5a3f9e8d580bf4?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">mmeglioli</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Sarmiento  y  Houssay:  La Inteligencia Argentina. De Guillermo Gagliardi</title>
		<link>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/14/gg0/</link>
		<comments>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/14/gg0/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 14 Jan 2007 21:36:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mmeglioli</dc:creator>
				<category><![CDATA[GAGLIARDI GUILLERMO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://bibliotecasarmiento.wordpress.com/?p=115</guid>
		<description><![CDATA[BERNARDO A. HOUSSAY (1887-1971)  encarna el modelo del  científico, del sabio argentino. Paradigma del Investigador, el hombre ético por excelencia. Símbolo de la Inteligencia. Es necesario enterarse y profundizar respecto del carácter de su vida y su obra. Es un deber para todo argentino. Ejemplo de docente superior, alimento de grupos selectos de científicos.  Médico [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=115&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">BERNARDO A. HOUSSAY (1887-1971)  encarna el modelo del  científico, del sabio argentino. Paradigma del Investigador, el hombre ético por excelencia. Símbolo de la Inteligencia.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-115"></span></p>
<p style="text-align:justify;">Es necesario enterarse y profundizar respecto del carácter de su vida y su obra. Es un deber para todo argentino. Ejemplo de docente superior, alimento de grupos selectos de científicos.  Médico y  escritor. Riguroso, exigentísimo y disciplinado. Humanista. Para él,  “el cultivo de las Ciencias en su expresión más elevada, es aun más necesario para el adelanto moral de una nación, que para su prosperidad material” . Infatigable trabajador en el  área de la fisiología  endocrina, entregó su vida a esta ingente labor, en un grado excelso. Hay que recurrir a su figura y a su vida  fructífera para encontrar la representación más  clara  y fuerte del fenómeno espiritual de la Vocación y del desarrollo pleno de una Profesión. Dignidad personal,  estudio constante y subido sacrificio. Idealismo y desinterés incondicionales. Amor a los semejantes, independencia de juicio, libre ejercicio del razonamiento crítico, férrea voluntad de aprender y enseñar, aguda capacidad de observación y deducción, acendrado sentimiento de nacionalidad, fueron sus premisas esenciales. “Señores: siempre tuve la más amplia fe en el progreso de mi país y muchos de mis sueños se han realizado”  afirmó en 1927, “no desmayéis ante los obstáculos pasajeros. Vuestra familia,  vuestra conciencia, vuestra escuela, vuestra patria, la humanidad toda, esperan de vosotros. Tened entusiasmo,  perseverancia y disciplina  y el éxito será vuestro”. Su prédica y acción constructiva  y progresista  adquiere el tinte pasional y memorable al  modo sarmientino.<br />
DOMINGO F. SARMIENTO (1811-1888)  fue otro argentino fundamental. También profesó la religión del Bien absoluto. Auténticos ejemplares del  Hombre  fundador, organizador y creador, de  Palabra y Acción  fertilizantes. “Hoy día ya es un axioma aceptado por todos los pueblos que la riqueza, que la libertad y todo progreso humano se reduce a una palabra: Inteligencia”  expresa en 1876.    “Desesperado de servir a mi país”  se define en carta a su amigo  José  Posse (l865). Genios germinativos,  aptitud de animadores y legisladores de la Civilización Americana. Próceres tutelares y definitorios. Iluminados hacedores de nuestra Historia, realizaron trabajo de Hércules en sus respectivas actividades.<br />
“Señores: debemos tener fe en el porvenir de nuestro país en un futuro más o menos próximo”. “Nuestra  Nación  será grande por obra de sus Pensadores y Sabios”  reflexiona Houssay. Siempre siguió, como don Domingo, el “Camino del Lacio”, el de Eneas luego de la caída de Troya. El de la Reconstrucción de la Patria, el deber de persistir en la incesante pugna civilizadora. Modelos de vidas exigidas y rigurosas en objetivos y resultados. Encarnaron la presencia de los Mejores. Los pueblos adelantan en grado directo a su “aristofilia”, como advirtiera Ortega y Gasset, a su inspiración y abrevaje en estos hombres modélicos, los faros más altos de la Argentinidad. “En todo gran sabio encontraréis un gran patriota. No es con discursos patrioteros, sino con obra real, creando centros científicos en plena vida y consiguiendo el respeto mundial para su país, como se hace verdadera obra patriótica”  declara Houssay en su “El futuro de la ciencia en Iberoamérica”  y en  “El porvenir de las ciencias en Argentina”.<br />
Sarmiento y Houssay entendieron que el Saber es Poder, que el incremento de la ciencia aumenta el progreso. Por ello el autor de “Viajes”  admira en Alemania el cultivo intenso de la ciencia, a la que él llama “sacerdocio científico”  y el desarrollo de la escolaridad popular. Se asombra hasta el delirio ante la Feria de Artes Mecánicas en Boston, todo lo quiere trasplantar a América, con el solo fin de &#8220;abrir a la sociedad en masa, de par en par, las puertas del bienestar y la riqueza&#8221;.  Y así lo  entiende Houssay: “O bien se opta por seguir  con las declamaciones, las luchas políticas y gremiales personalizadas, enconadas y estériles, o bien se emprende una obra real de fortalecimiento fientífico y técnico del país” (1960).<br />
Patriotismo heroico, integrado a varias y subidas inquietudes. El eminente médico rinde culto a la Ciencia y la Investigación. El gran pedagogo, a la Enseñanza y al gobierno Republicano. Preocupación  principal de éste ha sido la instrucción elemental y extraescolar. Para aquél, la enseñanza universitaria. Incontables dificultades e incomprensiones jalonaron sus respectivas meditaciones y acciones. El ideal sarmientino del Investigador está perfilado en su discurso de despedida a Benjamin  Gould (1885), en la misma línea houssayana: servidor de la verdad, de la ciencia y en definitiva del país, objeto de gratitud por su acción y estudio  constantes, por su poderoso don de observación, por su capacidad ciclópea de  “enseñar y ayudar a muchos”. Así como para Sarmiento el conocimiento de la vida de Franklin  (“libro alguno me ha hecho más bien que éste”)  y de Cicerón  (“insigne orador a quien he amado con predilección), el médico maestro fue inspirado por la lectura de Bernard  (“me produjo una impresión profunda”)  y de Pasteur con su tenaz labor y su elevación de pensamiento.<br />
Ambos han gastado el máximum de su energía espiritual en la tarea dinámica de impulso y  de logros,  de acción ética excepcional. Los caracterizó  un neto coraje del pensamiento.  Fueron “inteligentes” en el sentido etimológico del término, dado que  “leyeron entre líneas”,  vieron con mayor agudeza que sus coetáneos, comprendieron con más amplitud. Convencidos que la Educación  representa un vector de cambio y desarrollo del potencial humano  y formadora de la nacionalidad.  La educación existe para ambos como fenómeno de interacción con la sociedad, como exigencia de la comunidad patria y como necesidad de la misma para su continuidad y cualificación progresiva. “Todos los grandes acontecimientos del mundo han de ser de hoy en más preparados por la Inteligencia. La grandeza de las naciones consiste cada vez más  de las fuerzas intelectuales y productivas de que puedan disponer. La instrucción pública tiene por objeto preparar las nuevas generaciones en masa para el uso de la inteligencia individual”  sostiene magistralmente Sarmiento en su “Educación Popular”  (1849).  La impresión de éste ante la organización de la escuela en Cambridge y su maravilla por la actividad escolar estadounidense (“Las escuelas,  base de la prosperidad y de la República”, “Ambas Américas”)  condicen  con la de Houssay  ante el Instituto Rockefeller  o la Universidad de Oxford (en su “La Fundación Rockefeller y su obra en Argentina”, “La ayuda a la ciencia en Bélgica”).<br />
Para construir la verdadera Inteligencia Argentina es preciso que la enseñanza adquiera las notas  que define Houssay en diversos discursos y escritos: “La enseñanza debe ser activa, práctica, individual y objetiva, desarrollando en el estudiante la capacidad de observar, analizar,  razonar, aprender por sí mismo, tener juicio propio, curiosidad científica, espíritu crítico, iniciativa y responsabilidad”.<br />
Para uno y otro la Inteligencia se constituye en la sumatoria de República más Progreso. “El respeto a la tradición y a los hombres gloriosos es prueba de solidez de un país y un signo de su fuerza y estabilidad”  sostiene Houssay.<br />
El soberano influjo de Houssay en la fundación de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias, la creación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y del Instituto de Biología y Medicina Experimental, puede equipararse, por la nobleza y fuerza de intención, a la impronta sarmientina  en la Ley de Educación Común  1420 y el Congreso Pedagógico Nacional (1882, 1884).<br />
Sarmiento es el antecedente más ilustre y nítido de Houssay en su obra promotora del adelanto científico de nuestro país, en el “avance sobre todo  lo conocido hasta aquí en esta parte de América”. El  cultivo de la Ciencia significó  para ellos el ingreso a la Modernidad, un servicio a la Humanidad y “el comienzo de una regeneración social en estas tierras”.-</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/115/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=115&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/14/gg0/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/ea348838da232a0f0f5a3f9e8d580bf4?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">mmeglioli</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>La Historia  y  la Libertad en Sarmiento y en Benedetto Croce. De Guillermo Gagliardi</title>
		<link>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/13/gg01/</link>
		<comments>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/13/gg01/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 13 Jan 2007 21:26:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mmeglioli</dc:creator>
				<category><![CDATA[GAGLIARDI GUILLERMO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://bibliotecasarmiento.wordpress.com/?p=112</guid>
		<description><![CDATA[1. En el Ideario siempre vigente y concreto de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (1811-1888), &#8220;la libertad es la acción, y no un sueño, ni un prototipo imaginario&#8221; (en su escrito &#8220;La doctrina de Monroe&#8221;, 1865). Benedetto Croce También  BENEDETTO CROCE (1866-1952)  concibe a la Libertad como Creación, como Salud, y la equipara entitativamente a Crecimiento y [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=112&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">1. En el Ideario siempre vigente y concreto de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (1811-1888), &#8220;la libertad es la acción, y no un sueño, ni un prototipo imaginario&#8221; (en su escrito &#8220;La doctrina de Monroe&#8221;, 1865).</p>
<p style="text-align:center;"><img class="size-medium wp-image-114" src="http://bibliotecasarmiento.files.wordpress.com/2008/06/crocce.jpg?w=142&#038;h=180" alt="" width="142" height="180" /></p>
<p style="text-align:center;">Benedetto Croce</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-112"></span></p>
<p style="text-align:justify;">También  BENEDETTO CROCE (1866-1952)  concibe a la Libertad como Creación, como Salud, y la equipara entitativamente a Crecimiento y Progreso.</p>
<p style="text-align:justify;">Con su filosofía vigorosamente esperanzada, clara y honda, alumbrada por la gracia estética y el ardor polémico,  continúa siendo un Guía de nuestra  época.</p>
<p style="text-align:justify;">Y se perfila como un espíritu libre afín a nuestro Sarmiento. En la valentía para defender sus Ideas. En la lucha denodada por el imperio de la Libertad. En su Civismo ejemplar. En la pasión de su amor y de su cólera.</p>
<p style="text-align:justify;">Para ellos, la Vida se configura como tarea laboriosa. Labor de Prometeos en su integridad, su intrepidez y firmeza de convicciones. Militancia y beligerancia&#8230;</p>
<p style="text-align:justify;">2. El autor de &#8220;Facundo o Civilización y Barbarie en las Pampas Argentinas&#8221; (1845) se adelanta medio siglo al sostener  que la Libertad  se define, como el autor de la &#8220;Estética&#8221; piensa noblemente: &#8220;la fuerza humana que se ha de respetar y promover en su múltiple capacidad creadora&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Para el diccionario de ambos, el Liberalismo se define como &#8220;una concepción ético-política&#8221;, una &#8220;incitación a acrecentar de continuo la vida&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Señala pertinente, el historiador César H. Guerrero, en su &#8220;S. el Pensador&#8221; (1979) que los postulados croceanos son &#8220;principios coincidentes con los sostenidos por Sarmiento cincuenta años antes&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<p style="text-align:justify;">Escribe  el sanjuanino, meridianamente: &#8220;La libertad moderna es, pues, un capital. Legar la libertad a sus hijos, es la mejor y más productiva herencia que una generación puede dejar a otra&#8221;. &#8220;Esta bendición que es el origen de todas las otras&#8221; (Obras Completas, edit. Luz del Día, tomo 8). </p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Las convulsiones políticas traen también la experiencia y la luz, y es ley de la humanidad que los intereses nuevos, las ideas fecundas, el progreso, triunfan al fin de las tradiciones envejecidas, de los hábitos ignorantes y de las preocupaciones estacionarias&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;La libertad se funda en un principio eterno de moral&#8221;. &#8220;Siempre se aspira a la libertad y se trabaja por ella&#8221; (&#8230;) y ella vive en todo pensamiento y en toda acción que tenga carácter de verdad, de poesía y de bondad&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">3.   En su &#8220;Carácter de la filosofía moderna&#8221; (1941) el pensador-político hegeliano  hace un llamado inquietante al deber que tiene todo hombre de sacrificar comodidades e intereses personales para dedicarse a la condición esencial de su vida, que es la exigencia y la aspiración a la libertad, &#8220;finalidad moral insuprimible&#8221; (ver &#8220;Diccionario Bompiani&#8221;,  tomo 3).</p>
<p style="text-align:justify;">El exuberante peleador de &#8220;Las ciento y una&#8221;  con su accionar civilizador, con su esfuerzo por el Progreso evolutivo, destacóse como Promotor de Vida, es decir, de Bien.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Religioso del Bien Absoluto&#8221; se declara. Un sujeto de segura &#8220;actividad moral&#8221; en el concepto de Croce. Un hacedor de obras de utilidad práctica y con visión de Futuro: &#8220;ideas sanas y realizables&#8221; las llama.</p>
<p style="text-align:justify;">Enérgico luchador contra el Mal, esto es, contra el Caos, el atraso, la Barbarie, el Oscurantismo, la Anti-Modernidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Hombre, super-hombre, genio ético y pragmático. Sembrador infatigable de ideas propulsoras de un mayor desarrollo humano. Con el fin de acrecentar el Tesoro de la Libertad, mediante el cual se eleva la Persona en su Integridad.</p>
<p style="text-align:justify;">Condice maravillosamente con esta expresión sintética del  escritor  itálico: &#8220;La realidad, la única realidad, que comprende en sí al hombre y a la naturaleza, sólo empíricamente y en abstracto, separables, es toda ella Desarrollo y Vida&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">4.   La vida y obra grandiosa de don Domingo simboliza el difícil camino que elige para, en la perspectiva croceana, &#8220;Hacerse digno de la Libertad&#8221;. Itinerario distinguido por el  premio de los Dioses: &#8220;La Libertad es una cosa divina, pero los dioses, de pronto, se la arrebatan a los hombres&#8221; y &#8220;no se la restituyen hasta que de ella se hacen dignos&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Toda la pugna periodística sarmientina, desde &#8220;El Zonda&#8221; hasta &#8220;El Censor&#8221; y sus combates educacionales y políticos, representan  esa ansia soberana, para sí y para sus compatriotas.</p>
<p style="text-align:justify;">La Historia la comprenden como Historia de la Libertad: &#8220;La Historia es la ciencia que deduce de los hechos la marcha del espíritu humano en cada localidad, según el grado de libertad y de civilización que alcanzan los diversos grupos de hombres&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">El terrible movimiento de la &#8220;Anti-Historia&#8221;, mirada  despreciadora de los valores concretos de la Tradición , apologista de la Dictadura y la Violencia, es anunciado por Croce en 1930 en el VII Congreso Internacional  de Filosofía, en la ciudad de Oxford. Y se corresponde con el revisionismo filo-hispánico y antiliberal, negador del lugar de Sarmiento y los otros Arquetipos de la Nacionalidad. Negación de las virtudes humanistas de la Democracia, del proceso histórico creador de Libertad.</p>
<p style="text-align:justify;">La situación de 1922 en Italia se corresponde  con la intolerancia y el fanatismo del revisionismo rosista. El Fascismo y otros totalitarismos han significado  la decadencia, la persecución, el abismo   de la selva. Ante estos sistemas  políticos, nuestros dos  hombres quemaron  los  mejores instrumentos de talento e impulso polémico. En escritos febriles, artículos fiscalizadores, fundaciones culturales y encendidos discursos. Croce publica  el Manifiesto de los intelectuales antifascistas, coetáneo con el de los Fascistas, redactado por G. Gentile, en 1925: &#8220;¡Cómo resuenan ásperas y fuertes las cuerdas de la prepotencia, de la befa, del sarcasmo, del necio y sombrío fanatismo!&#8221; (en J. P. Barreiro: &#8220;El espíritu de Mayo y el revisionismo histórico&#8221;, 1955, 1° ed., p. 109-118- ). </p>
<p style="text-align:justify;">El sabio abruzense, Senador en 1910, Ministro de Instrucción Pública en 1920-1921, Secretario del Partido Liberal en 1946,   se rebela públicamente contra la historia servil de la época, que denigra a los mejores héroes del Resurgimiento , para endiosar a bandidos e indeseables como Fray Diavolo  o el Cardenal  Ruff p. ej., así   como el sanjuanino anteriormente, glorifica las figuras históricas de Abraham Lincoln (1809-1865), del Dr. F. J. Muñiz (1795-1871), don Dalmacio Vélez Sársfield, su querido &#8220;viejo Vélez&#8221; (1800-1875) y Juana Manso (1820-1875),   entre otros, fustigando con todas las aristas de su pluma-látigo, a  los caudillos  J. F. Aldao (1785-1845), &#8220;el Chacho&#8221; Ángel V. Peñaloza (1796-1863) y demás&#8230; (Croce: &#8220;Veinte  años de lucha contra el fascismo y el comunismo&#8221;, 1944).</p>
<p style="text-align:justify;">5.   El autor de &#8220;Recuerdos de Provincia&#8221; completa y entiende a la Historia en el sentido croceano. Concepto  ético y liberal. Los hechos del pretérito se interpretan desde el presente vivo y concreto y dicha comprensión debe ser vivida, es decir, tiene una prospección moral. </p>
<p style="text-align:justify;">Lo aprehende desde la perspectiva de las necesidades hodiernas. Y continuándolo, mejorándolo o reformándolo.</p>
<p style="text-align:justify;">Como  el crítico ítalo-argentino Gherardo Marone afirmó del eximio ensayista e historiador de la literatura peninsular   F. De Sanctis (1817-1883) y del supremo poeta  Giosué Carducci (1835-1883, Nobel  1906), podemos  admitir perfectamente que Croce y Sarmiento se han convertido en &#8220;los númenes tutelares de la Patria, los Santos Laicos y Religiosos del Nuevo Paraíso, a cuya sombra sublime ha tratado de formarse la educación de las últimas generaciones y a los cuales, desde lo secreto del alma, se mira aún con trepidante aprensión, con  devota esperanza&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Continúa  el  docto autor de &#8220;Viaje al espíritu italiano&#8221;: &#8220;Este halo que envuelve sus obras y su vida,  es una fuerza educativa, una levadura que los trasciende y obra silenciosamente en nosotros para elevarnos a un grado superior de entereza y civilidad&#8221; (autor cit., &#8220;B. Croce maestro de vida moral&#8221;, &#8220;Homenaje a B.C.&#8221; Univ. Nacional de Bs. As., p. 11 y ss.).</p>
<p style="text-align:justify;">Don Domingo es el Hombre de Acción, que en el sentido de las especulaciones croceanas, cumple con un Heroísmo rayano en lo religioso. La Haza de hacer la Historia. De Obrar en el mundo terrenal con alegría, con fuerza de Voluntad y Pasión. Con el imperativo de  sembrar Libertad, de establecer un Bien m{as Alto; profesa, según él mismo declara, la &#8220;Religión del Bien Absoluto&#8221; y sabe en qué consiste y cómo lograrlo.</p>
<p style="text-align:justify;">Representa la &#8220;solución de la reforma&#8221; y &#8220;la solución del Titán&#8221; -aprecia Allison W. Bunkley- en el enfrentamiento entre la Civilización (el ideal) y la Barbarie (la realidad práctica que hay que modificar).    </p>
<p style="text-align:justify;">Representa formidablemente al Renovador por antonomasia y al Incitador (Bunkley, &#8220;S, sin paralelo&#8221; en Boletín n° 1, Instituto Sarmiento de Sociología e Historia, Bs. As., 1953, p. 65-75).</p>
<p style="text-align:justify;">La Historia es Pensamiento y Acción y la Libertad es el principio explicativo y el sujeto mismo del proceso histórico, tal como lo expone Sarmiento en su trabajo &#8220;Espíritu y condiciones de la historia en América&#8221; -1858 &#8211; y Croce, por su parte, en  la sustancial obra &#8220;La Storia como pensiero e come azione&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">En nuestros parangonados se destacan de modo extraordinario la clara conciencia de la  Misión y del Deber. De fecundación y revitalización intensas. Consistió en sus largas  y  provechosas vidas y en sus agitados y contradictorios tiempos.</p>
<p style="text-align:justify;">En &#8220;el corazón consumido en la llama de los ideales humanos de civilización, de libertad y de acción infatigable&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Ésa es la causa de la Acción Libertaria y de la Instrucción Popular, &#8220;la única por la cual es hermoso vivir y morir&#8221;. Santa Causa por la que luchó Sarmiento en sus días americanos.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/112/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=112&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/13/gg01/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/ea348838da232a0f0f5a3f9e8d580bf4?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">mmeglioli</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://bibliotecasarmiento.files.wordpress.com/2008/06/crocce.jpg" medium="image" />
	</item>
		<item>
		<title>Dimensión  Teresiana  de Sarmiento. De Guillermo Gagliardi</title>
		<link>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/12/dimension-teresiana-de-sarmiento-de-guillermo-gagliardi/</link>
		<comments>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/12/dimension-teresiana-de-sarmiento-de-guillermo-gagliardi/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Jan 2007 21:21:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mmeglioli</dc:creator>
				<category><![CDATA[GAGLIARDI GUILLERMO]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://bibliotecasarmiento.wordpress.com/?p=111</guid>
		<description><![CDATA[Esta época &#8220;es buen tiempo para que se reaviven devociones y erudiciones&#8221; señaló oportunamente el escritor venelozano contemporáneo Arturo Uslar Pietro. Por ello expresamos  en este estudio nuestra beneficiosa frecuentación de los inmortales textos de la Santa, TERESA DE CEPEDA y  AHUMADA (1515-1582), y de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (1811-1888), para arrimarlos  por el fuego de [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=111&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">Esta época &#8220;es buen tiempo para que se reaviven devociones y erudiciones&#8221; señaló oportunamente el escritor venelozano contemporáneo Arturo Uslar Pietro. Por ello expresamos  en este estudio nuestra beneficiosa frecuentación de los inmortales textos de la Santa, TERESA DE CEPEDA y  AHUMADA (1515-1582), y de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO (1811-1888), para arrimarlos  por el fuego de sus almas.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-111"></span></p>
<p style="text-align:justify;">-Ambos se unen por su Amor de calidad mística: la de Ávila, en el cariño  por sus Hermanas de la Orden Carmelita y, de modo superior, en el Amor al Divino Esposo. El otro, proyectando una excepcional &#8220;erótica del Patriotismo&#8221; (así la denomina en meduloso ensayista Bernardo  Canal Feijóo). Un amor entero y sólido, una entrega total.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;El patriotismo del uno y el misticismo de la otra, fueron formas del genio y del amor&#8221; sostiene Ricardo Rojas en su &#8220;Historia de la literatura Argentina&#8221;, antecedente y acicate para las apreciaciones que siguen.</p>
<p style="text-align:justify;">- &#8220;Fémina inquieta y andariega&#8221;, Teresa de Jesús no cejó en sus fructuosos proyectos de reordenar a las devotas del Carmelo y en fundar y organizar conventos.</p>
<p style="text-align:justify;">No menos tenaz y práctico, el Hacedor de la Historia Sudamericana, se dedicó  tozudamente, a bregar por la Instrucción Popular, &#8220;La Santa Causa de las Escuelas Primarias&#8221;. Héroe y Santo Laico, la lectura de Benjamin Franklin (1706-1790) y su &#8220;visión de Damasco&#8221; de las hordas bárbaras de Facundo Quiroga y del Chacho, lo decidieron a &#8220;con-sagrar&#8221; su vida al Bien público, pasión y vocación en él excluyentes.</p>
<p style="text-align:justify;">Llamado interior que llevó con una maravillosa Conciencia de su Destino.</p>
<p style="text-align:justify;">Con admirable convicción, reconoce el argentino, en su ancianidad, que como maestro, desempeñó &#8220;una misión más que personal, siguiendo los impulsos de una vocación&#8221;. Obedeció a un Alto Designo, a &#8220;cierta lógica y consecuencia misteriosa&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Sarmiento considera su &#8220;oficio&#8221; de Pedagogo social como una Gracia Divina: &#8220;La obra de Dios es más grande, y es la inteligencia de sus obras que para comprenderlas nos ha dado a quien toca, como a Juan el precursor, allanarle los caminos&#8221; (Obras completas, edit. Luz del Día, tomo 38).</p>
<p style="text-align:justify;">-Para el autor de &#8220;Educación Popular&#8221; la base del progreso Nacional reside en la erección de Escuelas, a las que considera como Templos. Manifiesta: &#8220;tanto honra a Dios el local donde se erigen preces, como aquel donde se enseña a adorarlo de una manera digna de la suprema sabiduría&#8221; (Obras, ed. cit., tomo 30). Califica a dicha labor como un &#8220;Martirologio&#8221; y un &#8220;Apostolado&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">-Plenificó su larga existencia en la intensa cristalización de su Vocación Patriótica y Republicana.</p>
<p style="text-align:justify;">En carta al  astrónomo  norteamericano Benjamin A. Gould,  el maestro se refiere a su &#8220;Vocación de Santo&#8221;, obsesionado por la &#8220;Santa Misión&#8221; de Profeta, de Guerrero y de Predicador que se había impuesto (en R. Rojas: &#8220;El Profeta de la Pampa&#8221;  ed. 1962, Kraft;  epístola de 1882, luego incluida en su escrito &#8220;Las Carpas&#8221;).</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Cuando lo crea útil a la Patria y a la Libertad &#8211; confiesa a José Posse, su amigo, hombre público tucumano- he de hacer lo que he hecho siempre: inmolarme, sin prometerme otra recompensa que las injurias y el menosprecio de aquellos por quien (es) me sacrifico&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Sus trabajos, fundaciones culturales, son expresión  nítida de su Fe, de su Amor por su Nación. &#8220;Yo, por mis obras te mostraré mi fe&#8221; según el Apóstol Santiago en su   carta dirigida a  las Doce Tribus de la Dispersión (2: 18). &#8220;Ved, pues, cómo por las obras y no por la fe solamente se justifica el hombre&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">-Enteramente vitales y dinámicos, generosísimamente abiertos y entusiastas. Concuerdan en el misticismo que ejemplariza, en su Religiosidad luchadora y militar, Ignaciana.  El amor sarmientino por el adelanto nacional se constituyó en su honda experiencia  de lo Sagrado, en manifestación afectiva y religante: configuró su &#8220;Vía Unitiva&#8221; tal como la de Ávila la analiza en su &#8220;Morada Séptima&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">-&#8221;Él era todo para sus prójimos y para su individuo nada&#8221; lo definió su hermana Bienvenida en su &#8220;Rasgos de la vida de D.F.S.&#8221; (1946). Para gobernar una nación &#8220;es preciso haber ceñido la espada del guerrero y conservar toda su vida el cilicio del monje&#8221; advierte don Domingo  (Obras, tomo 46).</p>
<p style="text-align:justify;">Sus agitados  días revelan una fe de Místico Teresiano, que se derrama en fuegos de Redención y Evangelización.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;He pasado por terribles pruebas como pocos hombres habrán experimentado&#8221;. Esas &#8220;terribles pruebas&#8221; dramatizan los grados de su perfección y la progresión de las &#8220;Moradas&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">El alma &#8220;lucha contra los Demonios&#8221; para alcanzar la Gracia. El &#8220;Castillo interior&#8221; de la Santa está lleno de pruebas, silencios y dificultades: he</p>
<p style="text-align:justify;">ahí contenido del simbolismo militante de su acción y creencias.</p>
<p style="text-align:justify;">Una concepción activa y caballeresca de la vida espiritual. Un sentido Heroico del Deber y del Hacer.</p>
<p style="text-align:justify;">De semejante cepa proviene el Idealismo y el coraje probados en la ejecución de sus pensamientos, de la quijotesca (y sanchesca) alma sarmientina.. Idea y acción aunadas, ímpetu y honradez en la praxis.  Sentido Providencial del Obrar.</p>
<p style="text-align:justify;">El hacer moral del &#8220;Santo y rugiente sanjuanino&#8221; según lo califica la fina poeta uruguaya Juana de Ibarbourou- El obrar profundamente religioso de Sta.Teresa. &#8220;Sé mi hija en eso, en sufrir, en trabajar, en esperar&#8221; aconseja S. a su hija Ana Faustina (1867), y nos recuerda a la &#8220;Morada Segunda&#8221;. El batallar contra los innumerables &#8220;mosquitos&#8221; y la necesidad de afirmar la Voluntad y la Conciencia Cristiana del Dolor y de la Esperanza.</p>
<p style="text-align:justify;">Vivieron en constante estado y acuciante ánimo de Donación. Pasión sarmientina del Bien. Fuerza teresiana del Espíritu y la Acción.</p>
<p style="text-align:justify;">-&#8221; Frente al remolino seco del desierto, las fundaciones. Y frente al bosque, las fundaciones, cantando las fundaciones para el doblegamiento del tiempo maligno&#8221; la evoca el rico escritor cubano José Lezama Lima en su &#8220;Tratados de La Habana&#8221; (1958).</p>
<p style="text-align:justify;">Aun en nuestros días, insisten &#8220;en dar consejas y avisos&#8221;, en &#8220;dar soluciones&#8221;. &#8220;Hay naturalezas privilegiadas que sienten con más vehemencia el Bien, que se lanzan a la realización de las ideas con mayor anticipación&#8221; reflexiona el sanjuanino (1853, Discurso ante la tumba de Nicolás Rodríguez Peña). En la hora final llevaría &#8220;el último pasaporte admisible, porque está escrito en todas las lenguas: Servir a la Humanidad&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;He visto trescientas leguas de país, plantado de maíz -le escribe a la educadora y periodista Juana Manso en 1866-. ¡Qué glorioso espectáculo!. ¡Cuánta existencia asegurada!. ¡Cuánto himno de gratitud entonado a Dios!&#8221; (Obras de S., tomo 29).</p>
<p style="text-align:justify;">-La Oración por el Trabajo, la urgencia de la acción benefactora, honrar a Dios por las obras, es el mensaje de ambos. &#8220;Pues como el cuerpo sin el espíritu es muerto, así también es muerta la fe sin obras&#8221; sentencia Santiago el Evangelista (2:26): Normas que gozan de preferencia en las abundantes lecturas de la Santa. Su acción para el Bien trasunta su Amor y así lo aconseja: &#8220;amar mucho, y ansí lo que   os dispertare a amar, eso haced&#8221; (&#8220;Las  Moradas o Castillo Interior&#8221;  1578).</p>
<p style="text-align:justify;">-Portentosos en la imaginación y la percepción, convirtieron sañudamente sus ideas y palabras en hechos. Aquél profesó una decidida  noción Cristiana de la Mujer, cuyo símbolo imperecedero es María, la Madre de Cristo (en &#8220;El Mercurio&#8221;, artículo de 1841, Obras, tomo 12). &#8220;El cristianismo reverencia la casta y santa niña en cuyas entrañas se había encarnado el Verbo, hizo de la mujer la protectora del cielo, la protectora del hombre, el consuelo de los afligidos&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">María es la Mujer divinizada, &#8220;es el  misterio más grande del Cristianismo, porque en ella se encerraba el porvenir del mundo&#8221;. Y nuestra Santa fue modelo de Mujer Cristiana según los Proverbios (31, 10: 31)., de la mujer fuerte, misionera y personalista, en quien sagradamente se depositó una inmensa pureza de corazón y una Fe  inmensamente piadosa.</p>
<p style="text-align:justify;">-En su estructura personal el autor de &#8220;Mis Pajaritos&#8221; y &#8220;Poema del Agua Dulce&#8221; y la no menos vigorosa escritora del &#8220;Libro de las Fundaciones&#8221;, armonizaron los dos polos, de la Contemplación, el goce estético-religioso, y la Actividad generosa, organizadoramente utilitaria y bienhechora. En aquél, pintor de bellos crepúsculos (&#8220;El Camino del Lacio&#8221;), ágil dibujante (&#8220;Diario de viaje de N. York a Buenos Aires&#8221;) y entendido crítico de Arte, se  descubre una valiosa veta contemplativa, de éxtasis y espiritualización. Semejante a la de Ávila.</p>
<p style="text-align:justify;">La &#8220;Doble Vía&#8221; que Dios brindó a ambos, para  la realización de su persona, a lo ancho del mundo terreno y en lo  hondo del Espíritu. El noviciado  sarmientino lo constituyeron las persecuciones políticas (la Inquisición, para la Santa), los arduos trabajos y ardentísimas meditaciones. Conjunción admirable de Marta la Laboriosa, y María, la adoradora de Jesús (San Lucas, 10, 38-42), aconsejaba Teresa: &#8220;Tomad mi consejo y no os quedéis en el camino, sino pelead como fuertes hasta morir en la demanda&#8221;. &#8220;Las cárceles, los trabajos, las persecuciones, los tormentos, las ignominias y afrentas por mi Cristo y por mi religión, son regalos y mercedes para mí. ¡Cruz busquemos, cruz deseemos, trabajos abracemos!&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">-En el alma de ambos caben todos los heroísmos y los sacrificios. Porque para ellos &#8220;toda fundación espiritual destinada a proyectarse hacia el porvenir tiene que ser realizada con pasión&#8221;. Las flaquezas que se le han reprochado al autor de &#8220;Educación Común&#8221;: la vanidad, la violencia, el autoritarismo, la ostentación,  constituyen el reverso de sus cualidades, y le han sido perdonadas porque amó e hizo mucho,. Sintió, como la Santa, la acuciante necesidad de servir y  obrar. &#8220;Amó a los que sufren; a los pobrecitos , a los ignorantes, a los niños, a los oprimidos. Su odio es misericordia y su ira es caridad&#8221; (Juan Pablo Echague, &#8220;Cartas de S.&#8221;  1950).</p>
<p style="text-align:justify;">-Genios de acero y miel, también su estilo literario los define, aproximándolos. Ritmo vehemente. Lenguaje dinámico, colorido. La frase teresiana     &#8220;¡qué desconcertado escribo!&#8221; traduce frecuentemente el desorden del escribir sarmientesco. Habla éste en tono de sermón u homilía, entre amonestador y profético, todo hierro caliente, con ardor, exhortativo e inspirado.</p>
<p style="text-align:justify;">Prosa afectiva, llana, sustantiva, imperativa. Lenguaje en &#8220;función performativa&#8221;. En compromiso con el destinatario de sus mensajes, de energía reformista. Escriben como formidable manera de fundar, incitar al pensamiento. Es el estilo de los místicos,  en perenne procura de trabajo iluminador y de potencia movilizadora.</p>
<p style="text-align:justify;">Sintaxis descuidada e intrincada. &#8220;Un estilo de ermitaños&#8221;, &#8220;que vaya con simplicidad y llaneza y religión&#8221;, pues &#8220;entre los pucheros anda el Señor&#8221;. Unamuno recomienda  en 1912lLa lectura de nuestro Domingo y nuestra Teresa, de &#8220;lengua raigalmente española, recia, apasionada y viva&#8221;. Y declara su  admiración por la pluma militante y &#8220;desde adentro&#8221; de ambos (&#8220;La ciudad de Henoc&#8221;).</p>
<p style="text-align:justify;">-La consigna de sus genios hacedores se epitomiza en  el apotegma paulino: &#8220;Si no poseo Caridad de nada sirve todo&#8221; (&#8220;Epístola a los Corintios&#8221;  Pablo de Tarso, XXX, 1-3). Creía el sanjuanino en el Fundamento Cristiano de la Caridad Evangélica. Su ideario reconoce claras bases en el Humanitarismo bíblico. Antes  de que la comodidad relativa del claustro y la celda, o del despacho de hombre público, prefieren el Riesgo. Viven &#8220;con el pie en el estribo&#8221; y peregrinan llevando un mensaje caliente de humanidad y una incitación modélica a la acción constructora.</p>
<p style="text-align:justify;">-La Santidad de la de Ávila reside en su Comunicación Divina. Y en su ímproba obra de Organización de la Orden Carmelita. En la  profundidad de sus escritos y meditaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">-La santidad del maestro-político se enraiza en la visión de su Destino superior, contra todas las hostilidades de su tiempo. En su lucha Prometeica contra la incomprensión y el enanismo mental.  Fluye   desde  las asociaciones útiles que sembró, en sus numerosas y vibrantes piezas oratorias, populares o parlamentarias, en sus movilizadoras cartas y misivas sobre la Instrucción Popular. Para él las Escuelas son como las Iglesias, &#8220;una necesidad pública y son el más bello homenaje rendido a Dios&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">-Enseñar adquiere en su diccionario categoría alta de acto religioso, una Bendición, una Gracia. Considera que el siglo 19 es &#8220;eminentemente cristiano&#8221;, por cuanto se esfuerza en hacer base en los principios del de Nazareth: la Beneficencia pública (desaprueba la caridad estatal desalentadora de la reponsabilidad privada), el espíritu de igualdad y de libertad.</p>
<p style="text-align:justify;">-Lector temprano de la Biblia, de la Literatura de los Padres de la Iglesia y la Historia, Revela S. una  destacable erudición (así p. ej., &#8220;Bifurcación del Cristianismo. Hacia las dos Américas&#8221;, incl. en su &#8220;Conflictos y armonías de la razas en América&#8221; 2° parte). Expone allí el concepto del Infierno y del Purgatorio en la evolución de la Humanidad.  Puntualiza el poder en la eficiencia del Bien que significa el Catolicismo, la Filantropía y la Caridad Universal.  Define de esta forma su &#8220;Cristianismo Constitucional&#8221; y lo propaga firmemente.</p>
<p style="text-align:justify;"> Doctrinalmente se apoya en Lucas el Apóstol-médico (10: 10-37) y concluye: &#8220;Entendido y practicado así el cristianismo, todos los cristianos nos daríamos la mano&#8221;. &#8220;Las constituciones  modernas y las libertades públicas reconocen esta doctrina de Jesucristo por fundamento&#8221;. &#8220;No os dejéis engañar -advierte en 1883- por los que os inisinuarán que mis doctrinas sin irreligiosas, pues tienen su base en el Evangelio mismo&#8221;. Por ello, opina, la Mujer, la Madre, es la Primera Misionera, el Primer Deber Maternal es &#8220;transmitir en el seno de la familia la antorcha del Cristianismo&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">-Don Domingo, convencido de ser un Iluminado, con el  celo de un Cruzado medieval en sus tareas educativas, llama al escritor y futuro gobernante, su sucesor en el Ejecutivo,  Nicolás Avellaneda (1837-1885), el inteligente colaborador en su obra escolar durante la Presidencia (1868.1874), &#8220;Juan, mi discípulo más querido&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro Juan, San Juan de la Cruz (1542-1591), también pequeño y bueno, poeta glorioso, será el discípulo más amado de Teresa y continuador de sus Santas Empresas, de su labor cristiana de creación y afirmación de valores.</p>
<p style="text-align:justify;">Su rico y abundante epistolario, los revela como escritores de gran visión fundador y realista, símbolos del Alma Castellana Esencial.</p>
<p style="text-align:justify;">-&#8221;Nunca vuelve atrás para releer lo que queda sobre el papel&#8221; advierte el ilustre filólogo e historiador español Ramón Menéndez Pidal (1869-1968) en su exquisito &#8220;El estilo de Santa Teresa&#8221;: &#8220;Escribía sus libros a gran velocidad, sin reparar en las palabras, ni en las repeticiones, ni en las licencias&#8221; (R.Sáenz Hayes, &#8220;España&#8221;).</p>
<p style="text-align:justify;">Desde esta arista identificamos también la música del yunque de la prosa sarmientesca, &#8220;el hervor de la sintaxis emocional&#8221;. &#8220;El ardor grande que en aquel pecho santo vivía, salió como pegado en sus palabras, de manera que levantan llama por dondequiera que pasan&#8221; señala Fray Luis de León en su &#8220;Carta a las Carmelitas Descalzas&#8221;  1587.</p>
<p style="text-align:justify;">Igual irradiación en el  sanjuanino. Palabras valientes y franca fuerza. La afectuosidad  y la conquistadora inquietud de Castilla está moldeada por el alma de Caballero Andante y Soldado a lo Divino de la Doctora de la Iglesia. La altivez e ímpetu republicano soberbio del autor de  &#8220;Cuestiones americanas&#8221; se ha solidificado en el temperamento nacional representativo, metido en la médula del Hombre de Sud América.</p>
<p style="text-align:justify;">Calor y Sangre. Pensamiento y Llama. El genio empírico  de Teresa, Fe en Cristo y su Eterna Bondad. &#8220;Mujer llena de espíritu de libertad y santa independencia&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Se hermana milagrosamente con Sarmiento, demiurgo teresiano. Sus vidas y obras, modélicas por su Intensidad y Vocación, en todas las horas &#8220;hablan para todos los tiempos&#8221;.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/111/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=111&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/12/dimension-teresiana-de-sarmiento-de-guillermo-gagliardi/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/ea348838da232a0f0f5a3f9e8d580bf4?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">mmeglioli</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Domingo y Alfonsina Storni. De Guillermo R. Gagliardi.</title>
		<link>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/11/alfonsina-storni/</link>
		<comments>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/11/alfonsina-storni/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Jan 2007 00:04:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>mmeglioli</dc:creator>
				<category><![CDATA[GAGLIARDI GUILLERMO]]></category>
		<category><![CDATA[POESIA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://bibliotecasarmiento.wordpress.com/?p=84</guid>
		<description><![CDATA[Para SARMIENTO la Mujer significa la base estructural de la Civilizaciòn. Significa en su Ideario Cristiano y Modernista, la formadora del Hombre, la Educadora por antonomasia. Acicate, romance, gloria y belleza. Se ufana de que su singular destino  lo han tejido las mujeres: &#8220;las Mujeres de Sarmiento&#8221; según las evoca cálidamente. Su madre, Da. Paula, Mary [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=84&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><a href="http://bibliotecasarmiento.files.wordpress.com/2008/05/alfosinastorni.jpg"></a>Para SARMIENTO la Mujer significa la base estructural de la Civilizaciòn. Significa en su Ideario Cristiano y Modernista, la formadora del Hombre, la Educadora por antonomasia. Acicate, romance, gloria y belleza. Se ufana de que su singular destino  lo han tejido las mujeres: &#8220;las Mujeres de Sarmiento&#8221; según las evoca cálidamente. Su madre, Da. Paula, Mary Mann, Juana Manso, Aurelia Vélez&#8230;</p>
<p style="text-align:center;"><img class="size-medium wp-image-85" src="http://bibliotecasarmiento.files.wordpress.com/2008/05/alfosinastorni.jpg?w=186&#038;h=300" alt="" width="186" height="300" /></p>
<p style="text-align:center;">Alfonsina Storni </p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-84"></span><br />
Un alma femenina de neta estirpe sarmientina ha sido en nuestro siglo ALFONSINA STORNI (1892-1938). Mujer de  alto temple intelectual y moral. Audaz feminista, avasallante, violenta a veces. Frecuentemente trágica y tierna. Un alma libre hasta la desesperación:<br />
&#8220;Que yo no pude ser como las otras, asta de buey,<br />
con el yugo al cuello; ¡libre se eleve mi cabeza!<br />
yo quiero con mis manos apartar la maleza&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="text-decoration:underline;">San  Juan y Suiza.</span></p>
<p style="text-align:justify;">La autora de &#8220;Ocre&#8221; habìa visto la luz en Sala Capriasca-Suiza italiana: &#8220;Nací al lado de la piedra, junto a la montaña&#8221; (en Revista Hispanoamericana, Honduras, 1923).<br />
&#8220;Que cuanto más la tempestad arrecie,<br />
más alta vibración tendrá mi estrofa&#8221;.<br />
Se identifica con la tempestad como Don Domingo con el Zonda, duros como el viento sanjuanino y la montaña suiza ante los rudos embates de la vida.<br />
La tierra natal del autor de &#8220;Facundo o Civilización y Barbarie en las Pampas Argentinas&#8221;, áspera, soleada y pedregosa, había atraído a los padres de nuestra Poeta.<br />
Alfonso Ambrogio Carlo Storni y Paola Mariana Aurora Martignoni. Casados en 1886, van a San Juan, para dedicarse a variadas y florecientes actividades industriales.<br />
Sus tíos residían allí desde los años de la Presidencia sarmientina (1870). Uno de ellos fue el encargado de terminar la Casa de Gobierno de la Provincia, en la Plaza 25 de Mayo, a cuya inauguración asistió solemnemente Sarmiento en 1884, como padrino de la ceremonia. En esa oportunidad, 10 de mayo de 1884, pronunció el discurso &#8220;Los sanjuaninos&#8221; (incluido en sus Obras Completas&#8221;, tomo 22, “Discursos Populares” II).<br />
El diario local &#8220;La Unión&#8221; relató su visita emocionada al sepulcro paterno en el Cementerio Municipal: a la cabecera de la sepultura el arquitecto Storni había levantado un pedestal de mármol con una cruz y sudario imponentes.<br />
En agosto de 1896 Alfonsina es llevada a vivir con su familia en el distrito de Desamparados, en la capital cuyana:<br />
&#8220;en la dulce fragancia<br />
de la dulce San Juan, recuerdos de mi infancia<br />
enredada están&#8221;<br />
recuerda en el poema &#8220;El canal&#8221; (publicado en su libro &#8220;Languidez&#8221; de 1920).<br />
La poeta tambièn canta a &#8220;Suiza&#8221;:<br />
&#8220;montañas la ciñen y valles la enfloran,<br />
y lagos retratan su cielo de añil&#8221;.<br />
También nuestro maestro-político alaba en sus  ricos &#8220;Viajes por Europa, África y América, 1845-1847&#8243; el país de origen de ella:<br />
&#8220;La Suiza, empero, me ha rehabilitado para el amor y el respeto del<br />
pueblo, bendiciendo en ella, aunque humilde y pobre, la república que tanto sabe ennoblecer al hombre&#8221;:<br />
&#8220;no tiene rival en Europa la aislada casita suiza, pintada, blanqueada, frotada y barnizada diariamente&#8221;<br />
(en carta a Manuel Monnt, 1948, obra citada).</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="text-decoration:underline;">Vida y Literatura.</span></p>
<p style="text-align:justify;">Niña  precoz, talentosa y dicharachera, demostró Alfonsina dotes sobresalientes para el Teatro, la representación y la creación dramática. Desde sus actuaciones en 1900 en la Escuela Normal de Maestras de San Juan (fundada por inspiración sarmientina en 1879), sus comentadas actuaciones en el Teatro Municipal de Santa Fe hasta sus obras para niños &#8220;Blanco&#8230; Negro&#8230; Blanco&#8221;, &#8220;Pedro y Pedrito&#8221;, &#8220;El Dios de los pájaros&#8221; y para adultos: &#8220;El amo del mundo&#8221;, &#8220;La técnica de Mister Dougall&#8221;.<br />
Asimismo el genial criollo fue precursor de la crítica dramática en América y tuvo destacada inclinación por la declamación, los conciertos y actuaciones teatrales desde su estada juvenil en Chile.<br />
Activos propulsores de iniciativas artísticas:  ella, esforzada pedagoga en el Conservatorio Nacional de Música, en la Escuela para Niños Débiles de Parque Chacabuco y en el Teatro Municipal Lavardén.<br />
Comisionada oficialmente en 1929 &#8220;para estudiar en Europa la enseñanza de la lectura, arte del buen decir y declamación teatral&#8221;, misión cultural que lamentó no llevar a cabo por enfermedad. Asidua socia de la Wagneriana.</p>
<p style="text-align:justify;"> Èl, alentador de la vocación pictórica de sus familiares y amistades, crítico perspicaz y hasta dibujante él mismo.</p>
<p style="text-align:justify;">En su Discurso en la Escuela Normal de Montevideo (1883) Sarmiento definió a la Mujer como la suma de Belleza y Elegancia, la rosa y el lirio: &#8220;Los lirios del campo&#8230;Esto es una mujer: las gasas, los colores brillantes, las formas graciosas y elegantes&#8221; (Obras completas, tomo 22)-<br />
Simbología femenina repetidamente expresada por ella: &#8220;lirios, lirios, más lirios&#8230;llueven lirios&#8230;&#8221; (&#8220;Claro lunar&#8221;).</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Soy un lirio caído al pie de una montaña&#8221;,<br />
&#8220;Soy esa flor perdida que brota en tus riberas<br />
 humilde y silenciosa todas las primaveras&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Sencillez, anhelo sincero de amor. Amor que es &#8220;el dulce daño&#8221;, tortura, sueño, llanto y alegría.</p>
<p style="text-align:justify;">Desbordantes, a menudo exaltados en su temperamento singularmente vital y literario. Los une la natural vehemencia, la energía y riqueza de aptitudes: &#8220;en las venas, la sangre hierve, líquido de fuego&#8221; escribe en &#8220;La inquietud del rosal (poema &#8220;Vida&#8221;).<br />
El vigor, la pasión y altivez les son comunes.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="text-decoration:underline;">Feminismo y Socialismo.</span></p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Una mujer e espíritu moderno&#8221; se llamó a sí misma. &#8220;Busco una estirpe nueva a través de la altura&#8221; escribe en &#8220;Palabras a un habitante de Marte&#8221; (&#8220;Ocre&#8221;, 1925). &#8220;Clamo vida nueva&#8221; (&#8220;Resurgir&#8221;, de &#8220;La inquietud del rosal&#8221;).<br />
Así como  el sanjuanino se inmoló en aras del Bien de su Patria, de  la Enseñanza Común, santificado por el Martirologio de su actividad febril de Educador, Místico Teresiano, Alfonsina expresa: &#8220;Pasé por el tamiz de todos los dolores y estoy purificada&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Amaron la Libertad de los Ideales y cultivaron religiosamente los Valores de la Cultura. &#8220;Somos hijos de las ideas más que de los hechos. Un libro es pólvora, guillotina, ungüento y ventana&#8221; declara en 1927 la autora de &#8220;Irremediablemente&#8221;, ante la prestigiosa Sociedad Sarmiento de San Juan.</p>
<p style="text-align:justify;">Combaten por los significados positivos de la Civilización: el progreso social, la educación integral de ambos sexos, la elevación de la Mujer. Para una el Socialismo es una solución  a los efectos de  luchar contra la pobreza y miseria de las masas. Una especie de Cristianismo pragmático. Hasta participa fervorosamente en las reuniones del Partido Socialista Argentino, aboga por los Derechos Civiles Femeninos.<br />
Así lo hace con convicción y entusiasmo en sus trabajos &#8220;La tragedia de la mujer en Buenos Aires&#8221;, &#8220;Nuevos horizontes femeninos&#8221;, &#8220;Sobre el Matrimonio&#8221;, en el diario &#8220;La Capital&#8221; de Mar del Plata, en 1919.</p>
<p style="text-align:justify;">Para Sarmiento, en sus escritos chilenos de juventud, el Arte Socialista es regenerador de las naciones americanas. Hace profesión de fe en tales ideas  renovadoras (léanse sus &#8220;Artículos críticos y literarios&#8221;, tomos 1 y 2 de sus Obras).<br />
Almas nobles en el sacrificio y la convicción. Escribe la poeta:<br />
&#8220;¡Levantemos el grito del trabajo a la tierra!<br />
&#8230;¡Que revienten en flores de sol y humanidad<br />
nuestras entrañas  todas, plenas de libertad.<br />
Y el frito que hoy ha muerto y dijo: Cristianismo&#8230;<br />
responde como un eco el grito: ¡Socialismo!&#8221;.<br />
(en su &#8220;Por los niños que han muerto&#8221;).</p>
<p style="text-align:justify;">El  hijo de Doña Paula Albarracín,  admirador de Victor Cousin y Pierre-Louis Courier, el humanista cristiano práctico y utilitario, reflexiona:</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;El socialismo , perdónennos la palabra; el socialismo, es decir, la necesidad de hacer concurrir la ciencia, el arte y la política al único fin de mejorar la suerte de los pueblos, de favorecer las tendencias liberales, de combatir las preocupaciones retrógradas, de rehabilitar al pueblo, al mulato y a todos los que sufren&#8221;.<br />
Y hasta las últimas luces de su ancianidad brega por el avance de los métodos de riego y cultivo, por la ascensión social y política de las mujeres americanas, el alambrado de los campos, la alfabetización masiva, la navegación fluvial y la extensión de las vías férreas.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="text-decoration:underline;">Arte, Naturaleza y Personalidad.-</span></p>
<p style="text-align:justify;">Autodidactas y voluntaristas  extraordinarios. En pugna constante contra los convencionalismos e intolerancias numerosas de su ambiente. La vida sarmientina marcha imperial  como un gran río fecundo, según la imagen de nuestra poeta: &#8220;Tu vida es un gran río, va caudalosamente&#8221; (1920, &#8220;Irremediablemente&#8221;).<br />
Río y mar de amor fueron sus vidas: amor pánico a Natura, al Hombre, amor cruel y deseado en una. Amor al progreso, a la Escuela y al Libro en el otro.<br />
&#8220;Mi tipo ideal de mujer -declara  aquélla en 1917- es aquella que tiene una moral masculina en cuanto atañe a su responsabilidad frente a los hechos y su entereza para sostenerlos  aun en contra de sus más caros intereses&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Configura asimismo la figura femenina  que contiene la meditaciòn de Sarmiento: cabal, personalista, decidida, inteligente y afirmativa.</p>
<p style="text-align:justify;">Perfilamos al Profeta a través de los versos de &#8220;Ante un héroe de Iván Mestrovic&#8221; del libro &#8220;Ocre. Alma enteramente tierna, aparentemente hosco, de recia verba y animalesca catadura, con &#8220;la cabeza reflejadora de gigante empresa&#8221;. Estadista superior, a &#8220;quien la fiebre lo devora&#8221;. Siempre en el ímprobo trabajo de avanzar sobre lo ya conocido y anunciar una nueva Aurora en América hispana.<br />
El alma  del escultor croata, evocado hermosamente por Alfonsina nos trae la figura demiúrgica, poderosa en el hacer, vigoroso absoluto, &#8220;poiético&#8221;, de Mestrovic (1883-1962). Éste, como el autor de &#8220;La escuela ultrapampeana&#8221; pronuncia palabras augustas para ser escuchadas por las gentes del Nuevo Mundo. Como Domingo  invoca las sombras terribles de Facundo Quiroga, Aldao, Rosas y el Chacho, Mestrovic esculpe también a Héroes de naturaleza semidivina. Gigantes en la memoria de los pueblos: el monumento ecuestre a Kraljevic Marko, por ejemplo. Expresionismo, exaltación heroica de la figura y las acciones. Su fuerte subjetividad se trasfunde en sus personajes impresionantes. Vehemencia y fogosidad de temperamento trascienden el arte mayor de ambos. Potencia creativa, de dimensiones colosales. Preeminencia del espíritu y dinamismo épico de sus obras. Iracundia de un huracán y también simpleza y claridad del clásico, se aúnan admirablemente en Faustino y en Iván. &#8220;La madre del artista&#8221; perteneciente al yugoslavo, la &#8220;Historia de mi madre&#8221;, del sanjuanino, vibran en esa segunda cuerda. (Véase José L. Pagano:&#8221;El arcaísmo épico de J.M.&#8221; de su &#8220;Formas de vida&#8221;, 1941).</p>
<p style="text-align:justify;">Dador de Luz y Bien, sacerdote laico del Silabario. Alma agónica &#8220;a campo abierto&#8221;, &#8220;con la fiebre rabiosa&#8221; puede confesar nuestro hombre, en el ritmo alfonsino:<br />
&#8220;Amo todas las auroras&#8230;&#8221; ,<br />
&#8220;tengo alas de  energías sanas y fuertes&#8221; (&#8220;Ansiedades&#8221;).</p>
<p style="text-align:justify;">Amantes confesos  de las aves, en las que simbolizan las ansias de Libertad, de Belleza e Independencia. Apologista del Hornero en &#8220;Mis pajaritos&#8221; confiesa uno:</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Usted sabe cuánto quiero yo a los horneros, a quienes creo dotados de más inteligencia que a los hombres de la época primitiva&#8221; (Obras, tomo 46).<br />
Estilo cálido y sustantivo, sublime canto en consonancia con la Storni: &#8220;Regreso a mis pájaros&#8221; -&#8221;Mascarilla&#8221;, 1938- y el &#8220;Himno a los pájaros&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Es el Mar. &#8216;Leit motiv&#8217; en sus vidas y obras: &#8220;corazón fiero de ritmo desigual&#8221;, de la &#8220;cólera tremenda&#8221;. Lo invoca ella:</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Mar, dame, dame el inefable empeño<br />
de tornarme soberbia, inalcanzable&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza&#8230;&#8221;<br />
(de su &#8220;Frente al Mar&#8221;).</p>
<p style="text-align:justify;">También se categoriza como un sutil ensueño, la sugerente casa de cristal en su debussyano &#8220;Yo en el fondo del mar&#8221;, &#8220;el ronco bramido que apavora&#8221;, &#8220;piel azul que recubres las espaldas del mundo&#8221; (&#8220;de &#8220;Una vez en el mar&#8221;). Y finalmente fue su muerte, la esperada: &#8220;sentirme el olvido perenne del mar&#8221; (&#8220;Dolor&#8221;). Y acaba su vida en las playas marplatenses en el año del Cincuentenario  glorioso de la Muerte de Sarmiento.</p>
<p style="text-align:justify;">En los escritos sarmientinos aparece la vastedad inconmensurable del Océano, victorhuguesco, que despierta un sentimiento religante  de Infinitud. Y la riqueza marktwainiana, del río, símbolo impar de la Civilización. Así  lo percibe en &#8220;Poema del Agua Dulce&#8221; (Obras, tomo 29) y en su &#8220;Viaje de N. York a Buenos Aires&#8221;, (idem, tomo 49). Afilando una prosa meditativa, descriptiva y metafísica:</p>
<p style="text-align:justify;"> &#8221;¡Oh el mar, cómo se dilatan los pulmones respirando sus saludables brisas. Me siento vivir. Cómo se agranda el horizonte. En  el buque, sobre mar sin límites, deja uno de ser grey, pueblo, especie humana. En mi casa, en tierra, estoy sobre un planeta. Aquí; Dios, el mar, el pensamiento&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">La Storni apreció en Sarmiento la concreción formidable de muchas de sus más entrañables Ideas. Como educadora de genuina vocación. Como mujer de fuertes inclinaciones sociales y humanitarias.<br />
Al  él le rindió decisivo homenaje en su disertación de 1937 en la Escuela nº 25 de Buenos Aires, Consejo Escolar XX, al aproximarse el cincuentenario. Y en su ejemplar poema &#8220;El Maestro&#8221;, dedicado a su colega María Gervasoni, sintetizó  armónica y meridianamente, en forma definitiva, sus pensamientos sobre la elevada misión que desempeñó el Maestro Sanjuanino:</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Maestro que del lodo hasta la cumbre<br />
levantas la plebe embrutecida<br />
para cantar lo heroico de tu vida<br />
no bastan de mis cuerdas el laúd!</p>
<p style="text-align:justify;">Maestro que rompiendo tradiciones<br />
de viejos moldes al progreso llamas,<br />
y todo aquello que es progreso amas,<br />
como amar todo aquello que es virtud!</p>
<p style="text-align:justify;">Deja que yo te admire, que yo cante<br />
tu obra fecunda en bienes para el mundo!<br />
¡Oh!, tú maestro que en luchar profundo<br />
descansas solo allí en el ataúd.</p>
<p style="text-align:justify;">Tu obra es grande! Redimes a los pueblos<br />
les pones en la sangre nueva vida<br />
y aunque el honor es tu anhelada égida<br />
¡A tu paso no encuentras gratitud!</p>
<p style="text-align:justify;">¡Pero qué importa! Si de ingrata peca<br />
la plebe que dormita embrutecida<br />
para cantar lo heroico de tu vida<br />
templa el progreso, grande, su laúd&#8221;.-</p>
<p style="text-align:justify;"> </p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/bibliotecasarmiento.wordpress.com/84/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=bibliotecasarmiento.org&amp;blog=3317118&amp;post=84&amp;subd=bibliotecasarmiento&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://bibliotecasarmiento.org/2007/01/11/alfonsina-storni/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://0.gravatar.com/avatar/ea348838da232a0f0f5a3f9e8d580bf4?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">mmeglioli</media:title>
		</media:content>

		<media:content url="http://bibliotecasarmiento.files.wordpress.com/2008/05/alfosinastorni.jpg?w=186" medium="image" />
	</item>
	</channel>
</rss>
